Si borramos todos los errores.
Si somos de las personas que decimos: de los errores se aprende, así de fácil genéricamente podemos pensar que en todas las manifestaciones humanas y en el plano económico, político y social en el decursar del tiempo se comenten errores los que siempre dejan una enseñanza, un aprendizaje y nos permite marcar un antes y un después.
Decir
entonces “sí borramos todos los errores del pasado estaríamos borrando la
sabiduría del presente”. En cada acción
emprendida en el pasado de más vieja data o del reciente por disímiles razones llegamos a cometer
errores. En decisiones políticas-administrativas se han cometido errores en
diferentes circunstancias intentando borrar efectos del régimen
anterior, llegándose a desmontar no
solo el orden de dirección y de
conducción de un proceso, sino bienes y
obras construidas a determinados costos y para diferentes servicios a la
sociedad porque fueron construidas o creadas bajo una concepción ideológica diferente, con ello se ha borrado
la sabiduría del presente. Decimos pues,
“maduramos con los daños, no con los años “y nos damos cuenta después
que “el mayor de los defectos es no darnos cuenta del defecto“ es decir la
causa que nos condujo a concretar el error. No nos llegamos a percatar que “ un tropezón
puede prevenir una caída “ de ahí se infiere la consabida frase: tropezar con
la misma piedra.
A más de
medio siglo podrá recordar cuántas y cuántas y valiosas obras y de gran valor
social y de uso fueron desmontadas para borrar la memoria del capitalismo, equivalente a borrar la inteligencia del
presente. Tropezar con la misma piedra
puede tener una amplia gama de interpretaciones, se presentan en el plano
personal la vida doméstica y en uso de facultades con ausencia de análisis y conduce en la práctica
en la expresión “volvimos a caer en el
mismo error “ al intentar borrar no de la memoria sino de forma tangible lo
considerado como errores del pasado. Como siempre les digo, puede o no
coincidir con el Punto de Vista, no
significa estar equivocado.