Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

jueves, 20 de octubre de 2022

La vida cotidiana desde la óptica psicosocial.

 Punto de Vista. Reconocer no es Conformarse. El tema. La vida cotidiana desde la óptica psicosocial.

 

Café caliente, amargo, fuerte y escaso. En taza muy pequeña, se apura y se traga de un sorbo. Ese “buchito” de café, típicamente cubano, sintetiza historia, identidad y cultura en nuestra vida cotidiana. Significa continuidad, pertenencia, permanencia, un modo de ser y de pensar. Y como a toda “estabilidad” le es consustancial la contradicción para la transformación y el desarrollo. 1*.

—En toda sociedad se producen transformaciones que, en un momento histórico determinado producen cambios. Estos se producen en el transcurso cotidiano de los grupos sociales, donde se producen y reproducen las relaciones que lo determinan—en el orden económico, político y social— de cualquier sociedad y con ellas el componente subjetivo de los hombres que la integran. Por supuesto quedar en ese nivel de generalización y abstracción teórica sería simplemente insuficiente. Ahora ver este asunto desde la sociología o de la psicología social no quiere decir que su contenido y complejidad van más allá de los límites de tales disciplinas. Como a cada ciencia en particular le corresponde, como se dice por ahí, “se hace camino al andar”. Al respecto Cuba como todos sabemos es una pequeña Isla situada en el Mar Caribe en el continente americano, forma parte de un mundo convulso y cambiante. Las circunstancias en las últimas décadas presentan acontecimientos que impactan todos los órdenes, macroeconómicos, institucionales y grupales, es decir la vida familiar, doméstica, laboral e individual. En fin afectan la cotidianidad del cubano y el componente subjetivo social. En la literatura sobre el tema se aprecia que el cambio social supone— en amplio sentido- cambios y transformaciones de la realidad social lo que implica—en sentido estrecho— transformaciones en el sistema social, desde el orden teórico unas veces se habla de crisis y otras de cambios sociales. Toda situación de crisis o cambio tiene una implicación dialéctica con efectos en el orden subjetivo tanto social como personal. De otra manera, las transformaciones a escala social producen transformaciones en el orden económico, social y político en los sistemas de representaciones, percepciones, ideas conductas y necesidades de los grupos sociales. Ahora, sin entrar en la polémica de los conceptos cambios y crisis se aprecia que el cambio social se presenta en diferentes contextos, magnitudes y alcance. La otra idea qué absolutista la crisis social como manifestación aguda del cambio social no es muy aceptada. La crisis resulta una forma de cambio, pero no necesariamente su manifestación extrema. En este fenómeno intervienen diferentes elementos que actúan de forma simultánea, que adopta una configuración propia en cada momento y contexto histórico—social concreto. Entonces ver la crisis en un proceso de descomposición de lo cotidiano. Aparece como una nueva situación, cambiante, provoca “rupturas” y propicia varios elementos de factores subjetivos. Mejor decir crisis como etapa de posibilidad y necesidad mayores para que se produzcan transformaciones en diversidad y alcance superiores. Hablar de crisis en un contexto social supone la modificación significativa de las condiciones materiales y espirituales en que habitualmente ha vivido una comunidad y el impacto que provoca en la vida cotidiana de sus miembros. En una situación de crisis, con independencia del nivel que se trate—personal, familiar, grupal, social— ocurre que lo habitualmente conocido o lo viejo no ofrece respuesta. Lo nuevo, por su parte resulta incierto y requiere crear espacios referenciales con respuestas posibles a las nuevas situaciones. Puede aparecer la incertidumbre que provoca ansiedad y estrés por falta de referentes. De tal manera se producen cambios en los modos de pensar y la vida cotidiana al no ajustarse a la cotidianidad cambiante. La vida cotidiana, es la realidad construida por los hombres y a través de sus relaciones dinámicas con el ambiente social y natural, en la cual se produce y reproduce la sociedad. La vida cotidiana se presenta al individuo como lo que debe ser, lo dado, lo obvio, lo natural. Esto hace presuponer que esas formas de pensar y actuar, devenidas estilos, son estables y duraderas. Por tanto son apreciadas como realidad relativamente coherente.

 1*. La vida cotidiana en Cuba. Una mirada psicosocial. -Consuelo Martin Fernández. - Maiky Díaz Pérez . Profesoras Universidad de la Habana. -Maricela Perera Pérez. Investigadora Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas.

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