Punto de
Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. De la serie Cuentos
variados. -
Una
reflexión y los amores de Inocente y Carmelina(conocida como Candela).
Cuando se
extraña el lugar, lo que en realidad extrañamos es la época que corresponde al
lugar. No se extraña los sitios sino los tiempos, por ejemplo el banco del
parque de las primeras relaciones de amor, la sombra del álamo. Las promesas los
sustos por el encuentro. No es el lugar los que nos da nostalgia es el momento
y las circunstancias lo que nos produce el deseo de volver ahí, no nos damos
cuenta que lo que extrañamos es como éramos en ese momento.
Inocente y
Candela, ya octogenarios, se disponen a recordar, los tiempos en que a la
sombra del álamo del parque a la salida de ella de la escuela, se juraban amor
eterno (como la canción de Ana Gabriel), promesas y más promesas frente a la
glorieta. Ya hoy desaparecida y en el lugar, un busto del Apóstol.
—Te
acuerdas Candela de aquellos tiempos?. No menciona ni el banco ni la sombra del
álamo. —vieja recuerdas el día que juramos ser sinceros, no ocultarnos nada. —
Si que me acuerdo, pero tú eras del caraj...! —y tu Candelita. —Para cumplir
ese compromiso, te seré sincero. Te acuerdas de Magdalena, no la de la canción
los “amores de Magdalena “, aquella china que trabajaba en el mercado.
—Sí que me
acuerdo.
—Ese cuerpo
me lo eché. Y de Lucía, la rubia de la farmacia, la que tenía un cuerpo
tremendo. —asiente con la cabeza que sí. —ese cuerpo me lo eché. Y de Cira la
viuda con un cuerpo hermoso,
— Si
Inocente.
De esa
forma dice de Beneda, de Flor y siempre: ese cuerpo me lo eché.
— Si Inocente
yo la sabía. —.
—Hablando
de aquellos tiempos, te acuerdas de aquel Cuerpo de Bomberos que había atrás de
la casa de nosotros, allá en el reparto? —Claro Candela—.
—Recuerdo alguno
de ellos, por ejemplo Bienvenido, aquel bombero, grande se parecía a Mijail el
Campeón Olímpico de Cuba. Le decían “tres patas”, no sé porque. Candela le
dice: No lo olvido.
—Candela
estás confundida, es otro negro.
—Inocente
no estoy confundida. Así rememoran, los viejos tiempos.
—Bien
Inocente, ya cumpliste tu compromiso, ahora yo. Tú me dijiste que te acuerdas
de Bienvenido, y del Cuerpo de Bomberos, que eran como veinte hombres.
—Claro
Candela, claro.
—Pues sepa
usted Inocente...Que ese cuerpo me lo eché yo...!