Punto de Vista. El tema de hoy. Esfuerzo Vs resultados.
Desde pequeño me inculcaron la necesidad de esforzarse para el mejor desempeño y desarrollo de cualquier actividad y en cada momento, muy importante la afirmación sobre lo que se premia son los resultados.
Esa idea va más allá del asunto ‘’salir a flote’’ no se trata de que al ver que las cosas que tenemos que resolver se nos ponen realmente difíciles y no podemos con ellas, pero nos esforzamos y salimos a flote.
Ahí comprobamos que no se trata solo de voluntad o deseo sino de estrategias correctas, pensadas, no improvisadas y la seguridad de contar con los medios para lograrlo. Eso nos da confianza y garantía de resultados.
En todo lo que nos ocurre en la vida cotidiana no siempre sentimos que estamos muy bien, o todo lo bien que necesitamos y queremos, no vamos progresando y puede hasta que nos asalte la sensación de estar estancados, para algunos las circunstancias adversas o el malestar es crónico.
A quién no le ha ocurrido al comenzar el día no tener deseos de enfrentar lo que nos toca, dígase estudiar, entrenar en el deporte, ensayar en la actividad cultural, productiva o hasta salir a recrearnos.
Lo cierto es que nada ocurre de un momento a otro, pero si sabemos que si nos ponemos salimos a flote. En esas condiciones un fuerte impulso, es decir un esfuerzo nos puede sacar del estado de cosas. Y avanzar, ascender, no quedarse quieto y el resultado será el premio.
No importa en la esfera que sea, social, económica, productiva, lo que marca la diferencia es la actitud. Recordar que la vida cotidiana te cambia el rumbo y nos pone a prueba sin previo aviso.
Los esfuerzos inútiles no son buenos consejeros , esfuerzos sin resultados no valen. Las acciones pensadas, la seguridad y estrategias a partir de las posibilidades y recursos nos ofrecen la garantía de obtener el galardón del esfuerzo, de no ser así como la célebre frase ‘’arar en el mar’’.
El esfuerzo no es salir a flote, es avanzar, crecer, demostrar resultados, ser creible.
De eso se trata, cambiar la magnitud del esfuerzo, capaz de modificar estados de cosas, y hacernos crecer en nuetros propósitos.