Punto de Vista.el tema de hoy; Andanzas de Manuel y Musiño, por el reparto Canarias en Cabaiguán.
“Fajaos contra los molinos como el Quijote “.
Foto tomada de internet. |
Después de
haber pasado muchos años, en las tareas del cultivo de tabaco, un día le dije a
Musiño, mi hermano no me embarro más la mano con esa melaza del tabaco, voy a
meterme a escritor. —Tú está loco Manuel, se te olvidó que no sabes firmar. —Sí,
es verda, pero me voy a analfabetizar, y ya verá. Si un isleño como tú y como
yo, fue quien escribió la primera obra literaria en Cuba, hace como 5 siglos y
se nombra “Espejo de Paciencia”, y Silvestre de Balboa el autor, ahora como
dice el libro sobre nosotros, yo escribiré con paciencia. Si Cervantes el amigo
de mi tatarabuelo en España se hizo famoso, escribiendo los cuentos de nunca
acabar sobre Alonso Quijada, no me jodas, que escribiré los cuentos de nuestro
paisano, Pancho Garafiano por allá por la Larga, o la historia del otro isleño
brujo que le dicen “el hombre rojo”, que vive en una cueva por las Damas, en el
río Zaza. —Además Musiño, si el paisano Cervantes empezó a escribir el Quijote
en la cárcel, con poca luz y pésimas condiciones, con pluma de ganso, mojada en
la tinta y en papel de mala calidad, yo tengo mejores condiciones, luz de
aparato de carburo y lápiz y no estoy preso. —Es verdad, pero estás loco, qué
vas a decir en tu libro? Recuerda que Quijote en su tira que jala, planteaba
batalla frente a los molinos de viento, o frente a la realidad toda, capaz de
transformar desde el punto de vista del soñador. Y convertir la ficción en
realidad o viceversa. —Tiene razón Musiño. Vamos a seguir las andanzas por el veguerío.
Y aprendiendo refranes... Años después, ya jubilados, alejados de las labores
de la sitieria, viviendo en el reparto Canarias, se encuentran de nuevo en la
cola del cobro de la chequera y rememoran aquellas ideas e historias. —Quién
nos iba a decir Musiño, que ahora somos tú y yo Quijote y Sancho, nos pasamos
los días desenredando entuertos, nos quieren hacer creer que son verdad, cosas
ficticias, Sancho quería gobernar en una supuesta Isla, no con poco rasocinio
alentado por el saber popular, pero renuncia en favor de la vida humilde que le
es consustancial. Igualito que ahora. Desde que amanecemos estamos fajados con
los molinos como el paisano don Quijote. En eso él tenía ventajas, la espada de
acero, la mía es de palito de escoba, como Sancho que aspiraba a gobernar, en
una Isla ficticia, la Isla es verdad ...[...]. Dice Musiño, que nosotros ahora
somos Quijote y Sancho modernos, y nos enfrentamos no a molinos de viento, sino
moledores de dinero, que son más fuertes que nosotros no podemos vencer.