Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

viernes, 13 de enero de 2023

”Paradoja y ambivalencia, significado de las palabras y vea que no es igual.

 Punto de vista. El tema de hoy;”Paradoja y ambivalencia, significado de las palabras y vea que no es igual.

Ambivalencia.



La paradoja y la ambivalencia predomin an en Punto de Vista, al sentirme en la zona de confort para en los cuentos, comentarios y fabulaciones mostrar el sentido de la vida, no ver las cosas y fenómenos de la sociedad en blanco y negro y como escribí en otro comentario prefiero los colores del espectro del arcoíris. Una metáfora que refleja la opinión dando cabida a la posibilidad o la imposibilidad, o como con frecuencia digo, si pero no. Es decir no reconocer el radicalismo, ni uno, ni otro como dijera un ilustre pedagogo y pensador sobre el método, he ahí el método. Fíjese, si de joven hubiese tenido la cabeza y las ideas de hoy no habría cometido tantos errores. Pero la cabeza que tengo hoy y las ideas se deben a esos  errores. Entonces: ahí una paradoja.

Si el camino es difícil, la meta es segura. Unanimidad no es exactamente acuerdo, enfrentar una situación o iniciar un proyecto es posible con el fin de cambiar algo o modificar en beneficio de todos. No siempre es posible “colegiar” la o las ideas, llegar al consenso, pero se puede lograr el objetivo. Ah, con criterios diferentes y sin el protagonismo de un líder, un jefe el asunto se diluye, no cuenta la necesidad, lo que vale es un buen guía.

 Entonces lo ambivalente del asunto está en que el problema no lo es, el problema está en usted, y por ello a quien sino le corresponde resolver. Esta idea y predominio en Punto de Vista, tiene como paradigma un verso parodiado de quien no conozco su autoría que dice:

—En este mundo señor

nada es verdad, ni mentira,

todo se ve del color

del cristal con que se mira.

Del significado de las palabras, y si pero no le muestro algunos ejemplos de palabras que desde el punto de vista de la gramática son sinónimos y si vamos a la práctica veremos que no, entre ellos: corto y breve, vienes o vas, este en esencia puede ser uno solo, y es con el que en el día a día me enfrento. Al comunicarme con alguien que regresa del trabajo o se dirige, tengo como práctica, preguntar, vas a vienes?. No es las dos cosas, algo está de más, porque realmente va. Otras son; fuerte y débil, cola y rabo, todo es circunstancial. Interpretación; le cuento:

Es conocida la odisea del asunto de los trámites públicos, el acceso a los mercados. Por las limitaciones propias del “sistema” de atención a las demandas de la población y la creciente necesidad, todo funciona bajo el mecanismo de la “cola” y no la de pegar, si la de pagar. La cola en fin se ha convertido en un negocio, le muestro una anécdota de una experiencia en la que se demuestra la situación y que no es lo mismo “cola que rabo”, aunque usted considere que si y hasta la Real Academia de la lengua: —Ante la necesidad de acudir a una institución a trámites donde el servicio es limitado, por capacidad de procesar los datos, y otras, no hay más remedio que la cola y tiene como opción madrugar o dormir en los portales y de lo contrario, es decir, paradójicamente de no hacerlo pagar a un colero(a), como fuente de “empleo”. En esta historia, colera. Llego al lugar para interesarme por la organización del asunto. De inmediato:

—Puro, si me paga bien, te cojo la cola.

—Y qué hago?.

—Usted sabe, tiene experiencia de eso, acuéstese y déjeme a mí, eso es problema mío. Y tranquilo no se preocupe, verá que no le fallo. Quedará satisfecho...! -

0tro ejemplo: La vecina sale temprano porque le han dicho que a su bodega le toca el pollo, y ese trámite es demorado, en fin la cola. El esposo para el trabajo y al llegar en la tarde la mujer no aparece. Llega estresada, agitada. No pudo comprar. —Mujer, a esta hora es que regresas y vienes cansada. —Mi amor, tú no sabes la cola que me metí, todo el día en ese trajín, y mañana vuelvo, porque esa cola se las trae.

No sé si seguirá pensando que es lo mismo, cola que su sinónimo...

En la carnicería: La mujer antojada de hacer un guisado de cola de res, cada día le recordaba al casillero lo de la cola. Los días pasaban y pasaron y nada. Decide cambiar y es que le encarga una lengua, para comer en salsa, y lo mismo con el encargo. Una mañana para insistir en su deseo, llega y le dice al casillero: Mire, óigame bien, no quiero que me haga con la lengua, lo mismo que con la cola que me hiciste venir una pila de veces y nada.

Qué problema el significado de algunas palabras, así lo opina Punto de Vista...!

Últimos articulos

Puedes intentar escribir.