Punto de
Vista. Reconocer no es Conformarse. “Un
sueño convertido en realidad y transferido a pesadilla”.
El pueblo espirituano estuvo soñando por años
contar con una terminal de Ómnibus Nacional céntrica y decorosa, se pudo
concebir el proyecto, asignar el presupuesto y financiar por más de 11 millones
de pesos en ambas monedas una moderna instalación en la carretera central en
las inmediaciones de la ciudad, amplia, hermosa tal vez la mejor del país,
dotada de salones de espera, salón de reservaciones y amplia sala para lista de
espera.
Tiendas de
Cimex, Artex, punto de Etecsa, cafeterías, baños modernos, un área de parqueo para decenas de
Ómnibus y una agencia de Vía Azul, al frente paradas de ómnibus locales para
facilitar el acceso de los viajeros. Parecía que la antigua terminal mixta dejaría
de ser la incómoda instalación para los espirituanos y personal en tránsito.
Como consecuencia de la pandemia que azotó
al país y en especial al territorio, las autoridades provinciales
decidieron utilizar la vieja instalación como Agencia de Viajeros última hora y lista de espera,
esta última con carácter transitorio. Actualmente continúa en ese lugar y desde
el punto de vista económico, de calidad del servicio y de aprovechamiento del
tiempo, para el cumplimiento de los horarios establecidos, más las consabidas
limitaciones del lugar por su higiene, junto con la terminal de ómnibus
municipales y la presencia de personal flotante en su diversidad, la presencia
en el lugar de viajeros interprovincial es “una pesadilla”. Se incrementa la
cifra de personas a viajar, por razones como; estudiantes que se dirigen a inicios
de semana a diferentes provincias del país, militares del SMG, trabajadores de
otros territorios y alta cifra de ciudadanos de las provincias orientales que
han emigrado al territorio como fuente de trabajo, lo que incrementa el flujo
de viajeros, cuando por causas como el déficit de combustible, neumáticos,
baterías y otros insumos se ha deprimido fuertemente la cantidad de viajes
desde Sancti Spíritus a otras provincias, en cifras que llegan hasta dos
frecuencias semanales, tanto a las
provincias de Santiago de Cuba, Guantánamo y la Habana, a esta última un viaje
diario a la 1 am los martes y viernes, así desde Cabaiguán, Jatibonico,
Trinidad y Yaguajay, lo que genera un alto número de personas pendientes a
viajes extras (limitados) y carros en tránsito. En las malas condiciones para
la espera inútil, de un ómnibus normalmente las personas permanecen durante dos
noches y tres días como promedio para viajar al oriente del país, para la
Habana puede estar en dos días, por la salida a la 1 am diaria y las dos
semanales. Para los de la ciudad, es menos crítica la permanencia pues se
anotan la noche antes o al amanecer regresan a las casas y próximo al horario
de salida, aparecen en contraste con los que son de otros lugares y permanecen horas y horas, contando
ómnibus en ambas direcciones y no entran a la lista de espera, lo que
incrementa el malestar y desespera. En ocasiones alguno se detiene en la cola
de los “amarillos” rumbo a Jatibonico y cubren las capacidades sin entrar al
andén de los desesperados. Las razones pueden ser diversas, el jefe de turno y
empleados ante los reclamos, solo responden que la culpa es de los choferes,
(parecen los dueños de los ómnibus) que no es lo mismo que tener el necesario
sentido de pertenencia. Exceptuando los rentados. He sido informado por los
empleados que hay una circular del Mitrans que autoriza no entrar al lugar si
no hay viajeros para ahí. Obvio. Pero el caso es que no hay mecanismos para
saber si traen o no capacidad, por tanto
sobra la explicación e inútil la circular.
Ante esa
situación el fundamento sobre la “pesadilla”.
Se ubicó la
lista de espera al estilo de la Habana, en Villanueva, donde se multiplica el
número de viajeros por su condición nacional y la diferencia que ahí es
obligatoria la entrada a cubrir capacidades, por los mecanismos establecidos
que no es necesario comentar. Los carros de las otras denominaciones en
tránsito y extras pasan por ahí y con independencia de las “ilegalidades,
violaciones y búsquedas “resuelven y alivian las necesidades. Un ejemplo, el
pasado 24 de agosto a la 1 pm, se encontraba un Ómnibus de Transtur de los
grandes en el andén y en el exterior un ciudadano, muy joven me ofrece un
pasaje en ese ómnibus en 2000 pesos para Jatibonico.
Ante la
disposición de no ser obligatorio entrar a la lista de espera, un 0mnibus
procedente del oriente del país, de traer viajeros para la terminal nueva, no
va a regresar 4 km atrás para cargar en la lista de espera, gasto adicional de
combustible, pérdida de tiempo etc, entonces la suerte para el viajero en la
vía que con un abanico de billetes de 100 pesos y viaja, mientras el que
desespera en la lista de esperar llega hasta los tres días, durmiendo en el
piso y los niños y bultos en los asientos.
Los jefes de turnos y empleados de la lista de
espera, le anotan para su destino, y le alertan que no hay seguridad de poder
viajar porque los ómnibus no entran, excepto los de Sancti Spítitus —Santa
Clara, Santa Clara Trinidad y los propios para la Habana, como les comenté, en
la mañana martes y viernes y diario a la 1 am.
No existen
custodios, la terminal abierta, libre acceso, personas de diversas
características, acompañados por perros a veces, o sino estos pululan por toda
el área en busca de alguna sobra, son parte del medio.
Los
productos que se ofertan para consumo son por personas particulares en reventas
a precios inaccesibles y sin garantías.
La higiene
es pésima, solo se barre en algunas ocasiones, el calor insoportable, el asedio
a los empleados es insoportable exigiendo que los ómnibus entren...
El costo
económico, el gasto de combustible y la pérdida de tiempo afectan sensiblemente.
De la lista de espera a la Terminal nueva o “museo”, como ya se le conoce son
dos km, de manera que en solo tres salidas diarias de los carros de Sancti Spíritus
se recorren 16 km innecesarios, atrasos en el cumplimiento de los horarios,
hasta de más de media hora, con afectación a los viajeros. Sume al mes cuantos
km recorridos inútilmente. Con solo los carros de Sancti Spítitus equivalen a
tres vueltas a Villa Clara. Cuál es la política de ahorro?
Una de las
posibles causas, según refieren jefes de turnos, choferes y personal de control
de tráfico que fueron consultados es que un Ómnibus procedente de las
provincias orientales, traigan viajeros para la Terminal Nueva, no regrese
atrás para recorrer cuatro km a buscar pasajeros. Los ómnibus de Transgaviota,
Transtur, Transmetro y otros con destino a o desde Trinidad cargan en el
exterior generalmente.
Un ejemplo
reciente, ilustrativo a las 10 am, hace unos días estando en el andén
procedente del ómnibus de Santa Clara, un carro Transtur, parqueado, el
conductor pedía viajeros para la Habana vía Trinidad. Al parecer desconocía que
ahí no existe lista de espera. Un directivo de la instalación le indica que se
dirija a la terminal vieja, para cargar. Puede ser J. de turno o de alguna actividad,
nombrado Riverol, el conductor le responde:..!Qué va!, no estoy para eso,
recojo afuera o voy vacío...
Lamento no haber tomado el No del ómnibus, aunque es una práctica
cotidianamente. (así lo informan empleados ).
De la
afirmación sueños convertidos en pesadillas. Como investigador social, escritor
y con un blogs con temas políticos en cuanto a mejorar la calidad de vida y hacer más llevadera la situación ante las dificultades e
insatisfacción de la población es que resulta necesario escuchar sus quejas, insatisfacciones, las
opiniones y para ello la dirección del país insiste, pero en la práctica no
ocurre. Los funcionarios en su mayoría se niegan a esa práctica y la crítica
aumenta.
Los
conductores de las decenas de motonetas que trabajan desde Etecsa o el
hospital hasta la terminal vieja y
viceversa, identifican el lugar de la TON, como el nuevo museo espirituano.
Ante el comentario de lo limpia y tranquila. La respuesta es: no se usa, eso es
para los que trabajan ahí pasen el día
viendo la TV (si no hay apagón) y comprando lo que llevan para la
cafetería.
Si quieres
viajar te llevamos al Majá y ahí te vas enseguida lo mismo para la Habana que
para Oriente.
El que
inventó esto viaja en carro del Estado.
Nadie se
ocupa de esto. Algunos se benefician de esto y por eso no se resuelve cómo se
dijo, que por la pandemia. Los dirigentes no saben que está pasando, ¿Por qué
el delegado de Transportes no viene por la noche a ver este desastre?. Los
funcionarios del Partido y el Estado son incapaces de preocuparse por esta
situación. Los jefes de turno y empleados, estamos cansados de plantear este
problema y no nos hacen caso.
Otras
expresiones que prefiero no comentar
sobre todo cuando las personas que llevan como se ha dicho hasta tres días en
espera y unos minutos antes, aparecen las cartas de viaje, autorizos de la
dirección, empleados y finalmente dos o tres del público. No así los casos
sociales, impedidos y Turnos médicos de cardiología y Cáncer, que se priorizan
y la gente no protesta, cuando se muestran los documentos.
Es de reconocer la actitud de la jefa de
Agencia, cuando públicamente exige, que lista de espera, no es anotarse e ir a
dormir, lo es quien permanece ahí, en esas pésimas condiciones, demostrando la
necesidad de viajar.
Es conocido
que la más bella y cómoda terminal del país, dispone de las mejores condiciones
para una estancia más humana, una dotación de custodios, empleados de limpieza,
amplios salones ya descritos. El viejo sueño de los espírituanos debe ser
placentero, que cumpla su función social, que gane la merecida opinión de ese
pueblo, que pueda contribuir al ahorro de combustible, ganar calidad en el
servicio, con salidas a sus horas, que los directivos, funcionarios, empleados
de servicios de las diferentes áreas sientan que están recibiendo su salario
trabajando y sirviendo a la única razón de que exista esa bella instalación,
servir al viajero. Que sea en sí, la Terminal de ómnibus Nacionales que el
Estado cubano construyó con la ayuda de ese noble pueblo espirituano para su
beneficio y no como postal de exhibición. Ese es el sentir de todos. No es
pedir un favor es pedir que se ponga en función de lo que es, servir al pueblo.