Punto de Vista. El tema de hoy. Los problemas de convivencia de diferentes generaciones.
Sobre el tema tomo frases de lo que dice la Biblia asociado al tema. ‘’ ... el esposo es la cabeza de la familia. Si usted es el esposo Jehová espera que cuide de su esposa con cariño, el la creo como complemento suyo y quiere que la trate con dignidad y amor. Debe amarla tanto que los intereses de ella sean más importantes que los suyos...’’
Eso está bien, ahora el asunto será la forma en que por lo regular se comporta.
Mujer, tu puedes hacer lo que quieras pero en cada caso tienes que esperar que te autorice. Los muchachos deben saber que no pueden hacer lo que les venga en gana, la niña que ya tiene novio, cuando le llegue el tiempo que se case, pero el novio si viene para acá no crea que va a tener mando y la suegra, ah ¡ que es tan buena es una vieja que se mete en todo, puede estar aquí en algunos días pero recuerda que es caprichosa...¡
Así transcurre la vida doméstica y cotidiana con las consabidas y manifiestas contradicciones de la diversidad de intereses.
Que se crean estos muchachos que ya son casi hombres que pueden vivir del aire, gastar sin sudar, vestir como ricos, querer comer cosas que están difíciles de adquirir y cuestan mucho, disfrutar de lo lindo, aquí hay que pinchar y ajustarse a las normas y a las decisiones mias, que yo ordeno, digo si les convienen.
Tú mujer, encárgate de todo, pon a cada cual en su lugar, toma las medidas que consideres, pero exige que se cumplan, nada de fiestas, ni celebraciones que requieran dinero, el yerno como parte de este espacio que aporte, que no se haga el vivo. Los gastos limitados, nada en lo que no sea necesario y en caso de que lo sea, me lo debes consultar, tienes que esperar que yo autorice, todos en esta casa saben que soy el dueño de las cuentas y siempre me he esforzado en eso para beneficio de todos.
Un consejo a la niña que aunque es muy joven ya está en los trámites de parir, que eduque al crio en las normas que te toca poner para permanecer aquí. Que no sea como tu como representante de esta familia que no controlaste las decisiones que tomabas y mucho menos te ocupaste de hacer cumplir cada medida en los casos de malas conductas y perretas de los demás. Te acuerdas como le imponías castigos y limitaciones a los muchachos cuando no hacían lo que decíamos y aunque fueran cosas justas y necesarias, tenían que entender.
Le aclaras que haga cumplir con las decisiones que tome y las cosas que diga, lo que promete porque de lo contrario el desorden no se acaba.
Tu decías, Manolito siéntate ahí, hasta que tu padre no llegue del trabajo no puedes pararte, ya los sabes ¡no vas a hacer lo que te de la gana. Ni me contestes!. Al poco rato te ponías en tus trajines, a oír la novela de las 11 o a chismear con la vecina y ya el muchacho no sabías ni donde estaba, eras tolerante.
Con la chica igual, Mariavén -tu padre me dijo que no ibas a salir esta noche, habla con él- le respondías , dile lo que tu creas.
-Para qué, tu sabes que es caprichoso y te manda a ti a que me castigues y me pongas medidas.Ven acá mamá tu no eres la que manda en la casa, la que lleva el control de todos.
-SÍ... digo no, él es la cabeza de familia como dice la Biblia. Yo tengo el encargo de conducir la casa mi hija, pero no tengo el mando para decidir.
Entonces mamá ¡ Pues nada hija, como dice un viejo refrán marinero que me enseñó mi abuelo. ‘’ Si no puedes cambiar el viento ajusta las velas ‘’.
Si no, aguanta y resiste o vete a vivir a la casa de tu novio.