Punto de Vista. El tema de hoy. Aspectos Sociopsicológicos de la Dirección. Conflictos laborales. Parte ll.
Causas de tipo funcionales.
Las más de las veces el conflicto surge donde no están limitados los derechos por el nivel de jerarquía de dirección, dígase departamentos, unidades o áreas en cada nivel de dirección. Si las funciones de cada órgano de dirección no se establecen claramente se cruzan las facultades y surge un deseo impensable de adjudicar las responsabilidades sobre los demás y móvil frecuente de los conflictos los que resultan más propensos donde no están bien definidos. Muchas veces problemas de fácil solución trascienden.
La estructura de dirección son líneas funcionales, es decir las instituciones de arriba hacia abajo y pueden conducirse por dirigentes lineales. En el proceso de dirección por el director o el vice. Si es de departamentos no tienen derecho a impartir instrucciones en los talleres , son en el aspecto metodológico. Sin embargo estos departamentos ofrecen instrucciones al jefe de taller y a veces las recibe de varios dirigentes, el administrador debe ser un excelente diplomático pero en algún momento se crea un conflicto.
Las deficiencias en la organización del trabajo son causas funcionales de dirección por cuanto se derivan de esa instancia. Los investigadores confirman que siete de cada diez conflictos de tipo personal es entre dirigentes y subordinados, lo que no resulta extraño porque toda acción emprendida por un colega y un dirigente se ven de manera diferente. Lo expresado por el obrero no produce reacciones, por el dirigente si la produce, o sea se le puede atribuir algo que no quería decir o hacer. Entre ellas las más frecuentes son.
No saludar adecuadamente, no mirar bien, como se dice mirar atravesado, no situar correctamente al subordinado. De ahí la importancia del comportamiento del dirigente en sus actos y a veces no sospecha que pueda crear una controversia o conflicto indeseado. Muchas veces producto a una carencia de valoración subjetiva de la actitud propia. Es sabido que el individuo tiene un criterio mejor de sí mismo que de los demás, se perdona lo que no al otro y eso es motivo de críticas e inconformidades.
La autovaloración o valoración de los demás es fuente constante de conflictos, se buscan los motivos en los demás y si no se resuelve en su beneficio o favor queda disgustado o inconforme a causa de una autoevaluación exagerada.
Continuará.