Punto de. Vista.- Reconocer no es conformarse. “Réquiem por el Molino de Viento“.
Con el
tiempo los recursos energéticos naturales No renovables se van agotando más y
más, no le dejaremos a las futuras generaciones más que historias y referencias
de lo que fueron los combustibles fósiles. Con el desarrollo de la ciencia y la
técnica se buscan alternativas con el propósito de garantizar la generación de
electricidad base del desarrollo de la sociedad. Diversos programas y proyectos
en busca de soluciones energéticas se llevan a cabo en nuestro país. La
intención proteger la explotación intensiva del recurso no recuperable. Dentro
de los proyectos el uso de la energía eólica y solar para producir
electricidad. No se está ante descubrimientos del actual siglo ni resultado de
investigaciones científicas complejas. Desde hace muchos años - no pretendo
enmarcarlo en un punto del tiempo exacto- ya el hombre y en especial en Cuba
por su condición de isla larga y estrecha mostraba los beneficios del uso del
viento en función de la economía no solo de la doméstica en zonas rurales y fundamentalmente
en emporios ganaderos.
Por
supuesto ya usted debe saber me refiero a los “molinos de viento “. (no los del
Quijote) los recuerdo desde niño en fincas ganaderas manteniendo los depósitos
de agua para los animales siempre llenos del líquido fresco y abundante. El
ruido de la veleta de orientación y el flujo de la extracción formaba parte del
funcionamiento sin costo alguno y con alta eficiencia. En el humilde poblado donde
viví la niñez y la adolescencia temprana, el lugar preferido de los jóvenes y
vecinos en general se encontraba en el área del “molino de viento“, situado
junto a la vía férrea frente a la construcción colonial que servía cómo
estación de ferrocarril en el ramal Zaza del Medio—Tunas de Zaza. Los cuatro
muros de concreto base de la estructura metálica en las tardes se convertían en
el centro de recreación, ahí bajo el sonido de la veleta siguiendo la dirección
del viento y el traqueteo de la extensión de producían las primeras ilusiones
de adolescentes en los juegos del “chucho escondido “y fructificaron relaciones
amorosas, el inmenso tanque para el depósito del agua al derramarse servía para
que los niños vecinos y de calles distantes realizaran su entretenimiento de
verano. Los mayores tirados en el permanente césped verde y los más cercanos
llevaban sus taburetes y la familia compartiendo en espera de algún familiar o
amigo o saludar a los viajeros en el Gas-car de las 5.30 de la tarde. El
“molino de viento” en el humilde poblado de Paredes era la torre Eiffel de
París. Muy joven abandono el barrio, años después regreso y sentí nostalgia por
el molino y el viejo caserón del Paradero. No supe desde cuando ese emblemático
artefacto estaba ahí y mucho menos la causa de su desaparición (funcionaba
bien), no se sabía el destino de la Torre metálica. Años después en la función
de Maestros de Avanzada la zona conocida como La Sierpe Vieja, es el lugar
asignado, una escuelita rural a 8 km de la carretera que une a Sancti Spirutus
con el Jibaro, zona ganadera por excelencia un emporio ganadero de un hacendado
y ahora un lote de una granja, en el inmenso llano se veían las Torres y no
eran de alta tensión se trataba de los molinos que abastecen de agua a cientos
de cabezas de ganado. Ahí en la casona familiar un molino de viento, igual al
de donde nací, me dio alegría verlo, me traía recuerdos y en las noches el
sonido típico me acompañó en el sueño. Años después por la zona no encontraba
la casona había desaparecido el útil medio para garantizar el agua a los
animales y las personas, entonces las conocidas rastras de troncos de árboles
en V tiradas por yuntas de bueyes “abasteciendo“ los descuidados tanques y
pasando sed los animales. Así la historia de la extinción de un medio útil, económico
y eficiente, se dice sustituidos por el desarrollo, turbinas con el uso de
combustible las roturas normal por falta de abastecimiento y los problemas para
el traslado, en otros lugares por eléctricas con el consabido gasto y en el
peor de los casos hombres con tanques de largas distancias. En ciudades más
pobladas también se veían estos molinos, los vi hasta con adaptación de
pequeños generadores para dar carga a baterías. Bien podía haberse incluido en
los planes de la ANIR la solución de inventivas para lograr su permanencia y
brigadas de dos o tres hombres sin estructura administrativa para él necesario
mantenimiento. En estos tiempos de limitación económica falta de acueductos en
diferentes lugares de planes de desarrollo ganadero y comunidades que se
abastecen con pipas (con el consecuente gasto) que bueno hubiese sido disponer de
los útiles, económicos y eficientes “molinos de viento “. Como siempre les digo
no coincidir con el Punto de Vista no es estar equivocado.