Punto de Vista. Reconocer no es Conformarse. En los últimos comentarios los temas han estado dirigidos sobre asuntos psicológicos, sobre conductas y formas de actuar ante los retos a que nos enfrentamos cada día. El tema de hoy. Ganar siempre. -
Parece que nuestra sociedad nos lleva a la
idea de ganar siempre (lo que no es malo). Vencer al contrario de cualquier
manera, como sea nos permite elevar la autoestima al sentir que hemos salido victoriosos
del encuentro, la gestión, de los complejos trámites y de las frecuentes colas,
pudiera ser un combate ganado habernos colado o encontrar un “socio”. Cuánto
orgullo...! Ser ganador se ha convertido en un propósito casi religioso en
estos tiempos. Encontramos hostilidad, egoísmos que nos conducen a la
agresividad. Nos parece que todo y todos sentimos desalientos y ante el
supuesto de sentir una derrota, ya lo dije, “tenemos que ganar”, así lo piensa
usted pero también lo hace su contrario (que no es su enemigo). No aceptamos convertirnos
en entes pasivos para no dejarnos vencer, si sabemos que no podemos esperar que
otros nos resuelvan nuestros problemas. Entonces tenemos que involucrarnos en
el asunto o en el problema. Hay hasta quien dice en esos casos, ganando sales
perdiendo. Un concepto subjetivo. Aunque ganar un encuentro, no es ganar
todo!... En consecuencia hacemos un paréntesis para hablar de la mujer en estos
asuntos. A veces la vida familiar y amorosa se les resquebraja. Tensa las
cuerdas en el trabajo, más de un caso deja cabos sueltos o no bien amarrados en
el seno familiar. No puede lograr con la dedicación de antes la atención a las
tareas del hijo. A veces el esposo come solo, y alguna vez a prepararse lo que
consume. Las flores y los adornos sienten la ausencia de la mano que los hace
más limpios. Junto a esas pequeñas batallas, por estar librando otras, llega el
estrés y el agotamiento por la sobrecarga y el duro combate por el transporte,
es decir por la falta, luchar la merienda del o los niños y salir a la calle
como ha sido siempre la mujer cubana que no bajan la vista, miran de frente y
si les hablan responden sin turnarse y desenvueltas. Así enfrenta los
obstáculos, algunos intangibles y otros sólidos y concretos como muros infranqueables.
Por ello saben que solo con el espíritu de vencedoras y ganadoras a como sea
tienen que construir sus propios espacios, no resulta un parto fácil. Como
otras veces les digo, no coincidir con este Punto de Vista no es estar
equivocado.(a).