Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. Nuevas Greguerías.
42-. En el
tema anterior nos referimos al monólogo, algo conocido por casi todos, ahora
les digo que se definen dos formas, el monólogo “lírico” es decir un personaje
expresa sus sentimientos y emociones, mientras en el “reflexivo” se hacen
consideraciones sobre una situación o aspecto determinado. Usted es de los que
practica el monólogo reflexivo?
43-.
Información accesible. Resulta imprescindible que el autor o escritor maneje
hechos reales y no simples fantasías o suposiciones teóricas, para ello tendrá
a mano disponible a cualquier momento, la información necesaria para documentar
su artículo. (No estoy refiriéndome a fabulaciones o ficción). Puede pedir
información pero es posible no disponer de ello oportunamente o no ser
confiable. Para un tema trascendente, original el autor que se respete ha de
tener una información adecuada antes de escribir.
44-“Hombre”.
Para Honorato de Balzac el hombre a secas, no los había, los hay jueces,
alguaciles, campesinos y terratenientes, generales y soldados, usureros, petimetres,
artesanos, periodistas, banqueros y deudores, reyes a primeros cónsules,
millonarios y mendigos; pero hombres que únicamente sean hombres en su
cristalina desnudez de hombre, no los concebía. Iba mucho más lejos que
presuntos “inconformistas” de hoy.
45-.Crónica.
Más vinculada al periodismo, de las que se han llevado a estas páginas. Para
este autor este término es narración directa, que pudiera ser inmediata de una
noticia con ciertos elementos valorativos, y secundarios respecto a la
narración del hecho en sí. Supone algo de continuidad por quien escribe, por el
tema tratado, por el ambiente, está continuidad es opuesta al carácter
ocasional propio de otros géneros. El estilo de la crónica es directo, llano y
objetivo; pero requiere plasmar al mismo tiempo lo que se conoce como
personalidad literaria del periodista. Este género es propio para el trabajo
del reportero, no impide que se practique por otros autores.
46-. El
ensayo. Para explicar este género, les cuento que un editor norteamericano
quiso salir de un apuro con un poco de literatura; “El ensayo- escribió- puede
ser tan personal como un tupé o tan austero y sublime como un pico de los
Himalaya, puede ser tan ligero como la espuma de un mar encantado o tan erudito
como las disquisiciones de aquel “cuyas palabras de aprendida largueza y de
sonido atronador asombraron a los rústicos reunidos a su alrededor”; puede ser
una diversión o un achispado tipo de estimulación intelectual; sus ideas pueden
ser la paja con la que se construye un puente o mineral rudo, pulido hasta
alcanzar la textura del satín “.
Charles B. Shake.(editor):American Essay, The New American Library, New York.