Punto de
Vista. El tema de hoy. Cuestión de
tiempo y como cambian los tiempos.
Por los años
de la década de los 60, una canción muy
popular del dúo Los Compadres, decía, ¡ como cambian los tiempos Venancio,
que te parece..¡
Y hace
unos meses el Punto de Vista se dedicó a un comentario de los personajes del libro,
Manuel y Musiño, Andanzas por el veguerío sobre un trabajo en la revista Bohemia de 2010 relacionado con
el envejecimiento poblacional que para
el 2020 rondaría casi un 20 por ciento de la población cubana
contaría con más de 60 años.
Se proponía
el Estado a través de sus instituciones
culturales, deportivas y sociales
establecer un sistema de atención
a ese sector para propiciar recreación y entretenimiento.
Posteriormente
en la revista Somos Jóvenes, No 316, de
julio de 2011, publica un trabajo con el título
inicial de este punto de vista,
del que tomo el siguiente texto. ‘’ Dice un viejo adagio, que un hombre es
verdaderamente libre cuando sabe qué hacer con su libertad ‘’, y pensándolo
bien algo similar sucede con el tan
llevado y traído ‘’tiempo libre’’ pues el modo en que empleemos ese período depende únicamente de cada uno, de manera que,
aprovecharlo o no, está justamente en nuestras manos.
Resulta que
ese momento y su utilidad no es algo tan
banal o sencillo como mucha gente imagina, al punto de que en numerosos países, Tiempo Libre y Recreación es una carrera
universitaria en su nombre se cursan
postgrados, maestrías y doctorados.
Como de
cualquier modo resulta difícil ocuparse de muchas cosas a la vez y los
compromisos dependen de la edad y la madurez individuales, la solución será en
gran medida determinar cuál va a ser
nuestro objetivo cuando no estemos inmersos en las tareas cotidianas.
Conociendo los isleños de referencia sobre este asunto, ahora que se encuentran ancianos y
jubilados en el reparto Canarias de Cabaiguán comentan. ‘’caballero,
razón tenían los Compadres, con la cancioncita y el chiflaíto que tenían.
Porque es ahora una pila de años después de esos proyectos que es cuando los viejos tenemos
entretenimientos, y el llamado tiempo libre, ni contar, ahora Musiño y yo casi
ni podemos dormir, porque el tiempo no nos alcanza, llegamos a la noche
más cansados que cuando andemos en la andanzas del libro sobre nosotros.
Mira, de
madrugá pa’ la tienda casi todos los días, a veces pa’ ver
que trajeron y si nos completan la
cuota, después varias veces a preguntar por el pan y a
veces a la hora de cerrar la bodega, te
dicen, hoy no hay pan, o no hay combustible
pa’ traerlo. La suerte que ‘’pipiolo’’ el dependiente se monta en la
motorina y busca un carretón, o lo que encuentre y lo
trae.
Y el día que nos toca la leche, menos mal que
es cada tres días, pero igual si trajeron los cigarros y los tabacos, que
además ahora se vencen enseguida.....
Manuel y la
farmacia, aaahhhh ¡ si, y si vino el Napril,
entonces si,
medianoche a la cola, no¡ y el día que le toca a tu consultorio, es verdad es un día de
jodederas, de cuentos, y a veces te encabronas por al tocarte el turno, vienen los impedíos, los donantes de sangre,
de esos que donaban por allá por los años 80,
y los no se qué y cuando nos
damos cuenta ya es hora de cerrar, de ahí salir corriendo pa’ la tienda al pan,
a lo que venga y llegas a la casa
y ya quitaron la corriente.
Es verdad
Musiño, nos pasamos entreteníos todo el día y todos los días. Y el dominó
qué, qué dominó a cuál hora.
Y del tiempo
libre, ese del que dice la revista.
Fue un
proyecto, una buena idea pa’ nosotros los viejos jubilados. Pero no podemos
negar que nos tienen entreteníos