Punto de Vista. El tema de hoy. Yo, yo, y mí mismo.
El tema anterior trató la importancia de la comunicación y lo difícil que resulte fluida en estos tiempos. Hoy contextualizo frases, ideas, conceptos de filósofos, escritores e intelectuales de diferentes épocas sobre el querer ser, imagen pública, tener como medida de éxito y el límite con el egoísmo.Yo quiero, yo puedo, yo deseo, yo, yo y solo yo. Como dice un refrán ‘’ Yo es una palabra muy pequeña para contener nuestro egoísmo que es tan grande’’.
El siglo XXI marcha a pasos agigantados hacia la cultura de tener, a la posesión como medida de éxito, a la preponderancia de los deseos sobre los valores , del beneficio personal aunque sea a expensas de la pérdida de muchos otros.
Oscar Wilde escribió’’ El egoísmo no es vivir como uno desea, sino pedir a los demás que vivan como uno quiere vivir’’.
El Dalai Lama, por otro lado pregona que si eres incapaz de dejar de pensar en ti, que si no eres capaz de perdonar por amor, perdona al menos por tu propio egoísmo, por tu propio bienestar.
Atrás va quedando aquello de, cuánto me gusta fulana, para sustituir por, que bien viste, que pinta tiene, cuántas cadenas lleva y prendas, no caderas, que buen partido es, el viejo tiene carro y negocios. Para muchas personas el sentimiento no se mueve por el flujo sanguíneo, sino por el combustible. Aunque esté escaso. Personas de cartón que se asemejan todos. Ingenuos, no inocentes, que no reconocen que la individualidad y la originalidad propia de cada cual es lo único que puede hacernos diferentes a la vista de otros.
Nda tiene que ver la marca del perfume que se usa, o de la prenda de vestir, ni el bulto de billetes que portas. Hay una canción del popular grupo Calle 13 que dice.’’ Adidas no me usa. Yo uso Adidas’’. La falta de criterio de muchas personas es causa de una imagen y hace de esta una ilusión de éxito. Ilusión vana, frágil y de color que arrebata la primera causa de las libertades. El tener opinión propia.
Cuando nos miramos demasiados a si mismo se llega a no saber cuál es la cara y cuál la careta.
Pío Baroja, al referirse a quienes de tanto inventarse terminan por fundirse con la apariencia y el vano espejismo de quiene queremos ser, no de aquellos quienes somos.
Por su parte Julio Cortazar, notable escritor, decía,’’ se levantan, se visten, se pintan y lentamente comienza a ser aquellos que no son.’’ Como otros autores avizoró una de las más oscuras aristas humanas, la necesidad de ser ‘’algo’’, obtenerlo a cualquier costo.
Quienes creen que poseyendo mucho gozarán de mayor felicidad, de más amistad, de más amor, se equivocan, ninguno de esos sentimientos admiten ser canjeados. No es que se niegue que pueden tener mayor facilidad para más servidores, más aduladores , que como se ha dicho pueden adquirir mansiones, pero no un hogar, cama moderna pero no el sueño placentero. El más feliz ha de ser el que dispone de una paz hogareña y una familia saludable, educada.
En la década del setenta del pasado siglo, el filosofo Erich Fromman previó una sociedad obsesionada con las posesiones . Decía que el ser humano tenía dos orientaciones básicas, tener o ser.
Desde Punto de Vista, ambas ideas son necesarias en el justo límite de un proyecto para una mejor calidad de vida.
La persona con orientación a tener busca adquirir y poseer cosas. Mientras el que se orienta al ser, se concentra en la experiencia, en el trabajo, la superación, se compromete y comparte con otros.
Lo cierto es que tenga o no razón el filosofo las cosas no deben significar todo, ni ser privada de su significado. Hay un camino que podemos experimentar, siempre y cuando no se interponga en la forma de vivir el otro. En el término jurídico constitucional se establece que el límite del derecho ciudadano está cuando afecta al otro.
La crudeza de estos tiempos no debía hacer perder lo que nos ha caracterizado, ese dar, compartir, comunicarse, que se va modificando aceleradamente y va predominando la cultura del trueque, el canje, lo siento por los demás, que se consolida, al que le tocó le tocó, aunque ese toque afecte a muchos.
Voltaire decía ‘’Que no ser bueno más que para sí, no es ser bueno para nada.’’ Ningún acto de nuestras vidas, es aislado . En el torbellino que se ha tornado la vida cotidiana muchos nos no detenemos a pensar en nuestros actos, se actúa por inercia o conveniencia.
No importa cuánto de alto pongas la música, el ruido que hagas para molestar, solo podrás escucharte a ti mismo y entonces es que dirás y te preguntarás qué...¡
No se trata de negar que la persona a quien más debes querer es a ti mismo, para poder querer a los demás. Ni conformarse con poco, ni desconocer las necesarias aspiraciones a disfrutar de los medios y condiciones que son imprescindibles para una mejor calidad de vida, que nos merecemos.
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