Punto de Vista. El tema de hoy: de la nueva serie Manuel y Musiño. (Si, los mismos protagonistas de Andanzas por el veguerío.), ahora por el reparto Canarias, de Cabaiguán. De las palabras y su significado, se cayó la conexión o se cayó el sistema.
Población vulberable en Cuba. Foto tomada de internet |
Sin dejar de reconocer que en el país más de 7
millones de líneas de teléfonos celulares se encuentran activas y se anuncia
recientemente por directivos de la Empresa de comunicaciones, la política del
país dirigida a ampliar los servicios y con ello el beneficio del uso de las Tecnologías
de la Información y la Comunicación, para los ciudadanos. Esa noble aspiración a
la soberanía digital, es asignatura pendiente y un poco de utopía, porque no es
posible con los medios que se debaten entre voluntad política y él necesario
respaldo de la base técnica, que aún sin ser obsoleta no permite el acceso a
diversos servicios virtuales por la consabida situación que prevalece con la
economía en cuanto a respaldo financiero, de mercados y otros que de momento
generen malestares por las frecuentes afectaciones de la red, que a los más
jóvenes molesta por querer más velocidad de tráfico y ni precisamente del
transporte terrestre.
Y más
puntual a la mayor parte de ese elevado índice de población envejecida, con territorios
por encima del 65 por ciento que genera el síndrome de; “te acuerdas Manuel”, o
la dolencia: “aquellos tiempos”, imprecisos a la hora de hacerse presente. Que
cómo se manifiestan? Ahora te cuento le dice Manuel a su socio de años
Musiño,—.
—Después de
una cola incómoda por la majadería de nosotros los viejos, que queremos seguir
a la antigua, en el correo donde nos pagan la chequera, ahora con el sistema de
nómina electrónica, o el dolor de cabeza para los pobres ancianos que se
enfrentan a la odisea del cajero automático y con un tono de voz de las
empleadas a veces amables, y algunas hasta con cariños, — las menos Manuel, las
menos. Otras secas y toscas que muestran cuando están frente al celular
conectadas y te dicen;..abuelo..., mi tío,… puro… vuelva mañana...! la conexión
se cayó, o más duro, de pronto; se cayó el sistema.... !
—Pero mire
compañera;
—No, mi viejo eso es nacional...ashhhhhh...y
fíjese estamos en horario de almuerzo.
Ahí en el colectivo de la tercera edad se hace
presente el síndrome; de “aquellos tiempos”
— Te
acuerdas Manuel?.
—Qué si me
acuerdo. —Que rico, llegaba a la bodega de “Cuatro Esquinas”, con mi talonario
igual que la pila de viejos de por allá y enseguiita, salíamos todos con el
dinerito.
—Así de
fácil, así era en Jíquima, Nélida sola despachada a todos en poco rato, no
había que hacer cola, pagaba a mano. Que tiempos más buenos pa’ nosotros.
—No hacía
falta una ley para que nos atendieran. Ahora el Estado tiene una ley para eso,
que dice que es pa’ ocuparse de nosotros.
—Pero eso
no es verdad, de verdad te lo digo.
—Eso es un
chiste, comenta otro anciano.
—Es verdad,
ahora no somos isleños, ahora nos diceeen, deja ver si me acuerdo.
Un jubilado
de procedencia intelectual les recuerda: -Vulnerables, isleños, vulnerables..!
Otro
jubilado interviene,
-Ya en las
tiendas del campo no pagan chequeras?
—Eso se
acabó, ahora que se ocupan de nosotros tenemos que venir a cobrar al pueblo, y
en el pago de las motonetas y lo que comemos, viramos con la mitad del
dinero...!
El intelectual comenta:— manda p...eso es un abuso
con ustedes.
—Pero
miren, yo estoy matriculado en un SAF.
—Qué
estudias ahora viejo loco?.
—No, no es
estudiar Musiño, es un Comedor de Atención a la Familia, así se dice, pero es a
mi solo, por ser “venerable de eso “,
—Isleño
animal, eso no, “ vul…ne… ra… ble”, y por 25 o 30 pesos, a veces más me dan el
almuerzo.
—Pero bueno…?.
Sí, de lo que hay…
— He oído
decir que hay otro SAF, pero no sé cuál es.?.
—Ni te
hagas el loco Musiño, tú sabes que quiere decir para: Socios, Amistades y
Familias....!
—Estás
jodedorsito Manuel.
Más que Punto de Vista, se trata de un
comentario entre un grupo de ese más de 65 por ciento del envejecimiento
poblacional y que expresa su Puntos de Vista, con los que puede o no coincidir.