Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

domingo, 21 de abril de 2024

El fetichismo en la práctica.

Punto de Vista. El tema de hoy. El fetichismo en la práctica.

 


A  propósito de un debate de un grupo de estudiantes universitarios en un medio de transporte  colectivo con personas de diferentes procedencias, edades  e intereses, me percaté  del límite del concepto que trataban porque se  referían al fetichismo, pero  en el  aspecto  estricto de la  mercancía.  Uno de los viajeros  que prestaba atención  al asunto les comenta  sobre mi persona  por cuanto había sido alumno  mío y le expliqué tan bien el tema que  aún lo recuerda, y una apreciación exagerada sobre  mi maestría pedagógica.

La hora, el medio y las circunstancias no me parecieron propicios para servir de árbitro en el asunto, solo les comenté,  este compañero está cometiendo  ahora mismo un acto de fetichismo,  por cuanto  está sobredimensionando  mis facultades como profesor.

Hahhh ¡ entonces ese es el significado de fetichismo, asoció una estudiante. Sin el ánimo de buscar nuevos seguidores de mi página de Punto de Vista, les dije, la forma de acceder  a ella y les prometí tratar el tema.

Un fenómeno común  en la actualidad  consiste en  sobredimensionar  con una  importancia  desmedida  a determinadas personas, procesos sociales,  objetos  y cosas. Eso es  lo que algunos  investigadores  han dado en llamar fetichismo.

Su uso más frecuente ha estado vinculado  al programa de estudios de economía  en  especial sobre la mercancía, y de esa forma no siempre  los estudiantes  logran en la práctica  asimilar el contenido.

Los estudiosos del tema  dejan claro  que no hay culturas  fetichistas, pues el fetiche  existe  en todas las culturas como práctica  de pequeños grupos o individuos  que recurren a una veneración  exagerada.

Ahí es donde nos acercamos al asunto, una veneración será exagerada  cuando manipula  el sentido socialmente  reconocido más allá  de nuestros propios valores.

Fetiche no es únicamente  la imagen o el ídolo  que ponemos detrás de la puerta  para ‘’cuidar la entrada’’ o el ojo pintado  como señal de advertencia  de que estás siendo observado , ni el amuleto ‘’para resguardo’’  de  espíritus y malos ojos.

Es decir no está  determinado como fenómeno religioso o sexual, puede ser y es  una mercancía barata  o de mala, calidad que  aparece  amparada  bajo el efecto de la escasez y cuyo valor es mucho menor pero convierte  en víctimas  a muchas personas donde predomina  el poder de las ‘’cosas’’.

Al sobredimensionar los objetos  le estamos atribuyendo  valores o justificación  de ser de ‘’marca’’.

Se olvida que algunas veces  la ‘’marca’’ puede ser un invento  que puede ser hasta adulterado porque se usa, está de moda  o porque sencillamente  no queremos figurar  con menos nivel que vecinos, conocidos  y hasta de quienes no sabemos ni su procedencia.

Se establece un mecanismo  que rompe con las ideas  y conceptos  que han estado presentes en otro momento.  A ello le corresponde un papel preponderante  a la publicidad encargada de asignar  a determinados utensilios  y medios la fuerza digamos  mágica,  del fetiche, utilizando recursos  estéticos  con el objetivo de potenciar la mercancía.

A propósito  es bueno  recordar un proverbio árabe que asegura ‘’obedecer a ciegas, deja ciego ‘’.

Entonces no debemos ser tan estereotipados  que juzguemos a otros únicamente  por sus apariencias, sino por lo que realmente valen.

De tal manera  así he  explicado  el fetiche y el fetichismo, fenómeno que nos puede envolver  siempre que sobredimensionemos  una u otra situación.   

 

Últimos articulos

Puedes intentar escribir.