Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. Nuevas Greguerías.
48-. Volvemos
con el tema de “los cuentos“ comentario sobre ese arte y el Decálogo del
Perfecto Cuentista. Este último del cuentista Horacio Quiroga. Escribir cuentos
es una tarea personal, a veces las personas se acercan a cuentistas y
novelistas para comentar cosas que le han sucedido como temas, pero no le dicen
nada al escritor porque no tienen que ver con su sensibilidad. Escribir cuentos
es una tarea seria y además hermosa. Arte difícil, hay mucho que decir sobre
eso. Quien nace con la vocación viene con un don que se ve obligado a poner al
servicio de la sociedad. Pero debe aprender qué es un cuento y qué debe hacer
para escribir buenos cuentos. Es un género no fácil, pero se puede, otros lo
han logrado, intente. Les voy a mostrar el decálogo del Perfecto cuentista.
I-. Cree en
un maestro- Poe, Maupassant, Kipling, Chejov como en Dios mismo.
II-. Cree
que tu arte es una cima inaccesible. No sueñes en dominarla. Cuando puedas
hacerlo lo conseguirás, sin saberlo tú mismo.
III-. Resiste cuanto puedas a la imitación,
pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que otra cosa el desarrollo
de la personalidad es una larga paciencia.
IV-. Ten fe ciega no en tu capacidad para el
triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama tu arte como a tu novia,
dándole el corazón.
V-. No empieces a escribir sin saber desde la
primera palabra a dónde vas. En un cuento bien logrado las tres primeras líneas
tienen casi la importancia de las tres últimas.
VI-. Si
quieres expresar con exactitud esta circunstancia: “desde el río soplaba un
viento frío”, no hay lengua humana que exprese más que las palabras apuntadas.
Una vez dueño de las palabras no te preocupes de observar si son consonantes o
asonantes.
VII-. No
adjetives sino necesidad: Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un
sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, el, solo, tendrá un color
incomparable. Pero hay que hallarlo. VIII-. Toma los personajes de la mano y
llévalos firmemente hasta el final. Sin ver otra cosa eje el camino que les
trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o lo que no les
importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios.
IX-, No
escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir y evócala luego. Si eres
capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del
camino.
X-. No pienses en los amigos al escribir, ni
la impresión que hará tu historia. Cuenta como si el relato no tuviera interés
más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber
sido uno. No de otro modo se obtiene la vida en el cuento. Embúllate y prueba,
escribe dos o tres cuartillas, a pesar de lo difícil puedes hacer un buen
cuento. Se lo digo yo...Seguro va a coincidir con este Punto de Vista.