Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. -
Importancia
de saber comportarse.
Como regla
los adultos educados e inteligentes tratan de comportarse siempre, en presencia
de otros adultos, de acuerdo a las reglas de urbanidad, se sabe la importancia
de las buenas maneras. Sin embargo en el hogar, en las relaciones con otros
miembros de la familia y con los hijos no siempre se preocupan por ajustarse a
las reglas que demuestren su consideración y respeto hacia los sentimientos
ajenos. Hay buenas maneras que deben estar presentes en la relación con los más
pequeños, son importantes para ellos, o más de lo que puede ser para los amigos.
Sabemos la sensibilidad de los niños y queremos que se comporten correctamente,
pero no nos percatamos que los adultos no lo hacemos y frases y conductas que
después hasta reprimimos se deben a nuestra actuación, y hasta llegamos a
cuestionar el papel de la escuela, al menos esa apreciación es posible tenerla
en los momentos actuales, hay conductas perjudiciales que deben evitarse, la
intención no es ofrecer un curso de psicología infantil pero si ofrecer algunas
consideraciones al respecto producto a la experiencia pedagógica. Trata a sus
amigos con cortesía, pero no trates de entablar “verdadera amistad”. No invadas
su espacio. Delante de ellos evita alabarle demasiado, podrías crearles
situaciones molestas, y exponer a burlas. Tampoco delante de adultos y no sean
sus amigos, podrás apreciar que se sienten incómodos. Procura que los amigos,
las madres de los amigos y maestros te vean con buena apariencia, presentable.
Los niños se sienten avergonzados de padres descuidados. En investigaciones
sobre el tema, ofrécele ayuda cuando lo necesite, pero con tacto, utiliza tu
capacidad de percepción y tino para proporcionar la ayuda exacta, cuando haga
falta, sin que tenga que pedirla. No comentes a tus amigos y familiares algunas
de las manías o gustos delante de él, he visto que a los niños no les gusta ser
tema de conversación y si ya adolescente, menos. No mientas frente a él. Le
hace sentir mal que sus padres o familiares allegados mientan descaradamente o
tomen conductas que no son verdaderas, le hacemos daño, y si se ha comentado o
hablado mal de esa persona mucho menos. Estas son algunas reglas muy
elementales, lo más importante es saber que no debemos lastimar la sensibilidad
de los niños, ni pedirles que hagan lo que le digan y no lo que vean hacer, un
gesto una actitud puede más que un millón de palabras. Recuerda que “sin grises
en el cielo, no hay arcoíris.” —Papá, donde está la tarjeta del dinero? — Pues
mira hijo, me la han robado.
— Pero
papá, y no lo has denunciado?. .—Pues mira mi hijo, he estado sacando la cuenta
y me conviene más que la tenga el ladrón a que la tenga tú madre...!