Punto de Vista. Reconocer no es Conformarse. El tema de hoy. -
Como han
visto quienes tienen la gentileza de leer mis publicaciones y de quien no puedo
conocer sus preferencias literarias, en días anteriores los temas han sido
variados, algunos filosóficos, sociales, reflexiones, tallereando frases y
refranes etc, y hoy después de unos días sin escribir les propongo algo de
humor y no tanto para pensar, aunque se puede obtener en ellos algunas
enseñanzas.
Ahí vamos: -Un joven apuesto, poseído de atributos
masculinos que le hacen creer que cautiva, es observado por una mujer de unos
cuarenta años. Se percata de la mirada insistente de la dama, se le acerca y le
comenta:
—Haré cualquier cosa, absolutamente cualquier
cosa con la que hayas soñado, o deseado o necesitado, lo que quieras por 50
pesos. Ella responde.
-Cualquier
condición?
Si, pero
tienes que decirme lo que quieras que haga en tres palabras. Tomada la
decisión, saca de la cartera el dinero, lo envuelve en un pedacito de papel, se
lo va a entregar al conquistador. Se le acerca al oído y le susurró:
—Limpiame-la-casa.
-
Dos
ancianos conversan tomados de la mano, comparten historias de la juventud y
recuerdan.
El dice:
Vieja, te acuerdas de aquella rubia, que nos visitaba y siempre jaraneamos. —Sí
que me acuerdo. Y la morena que trabajaba en la bodega, muy salsosa, — vaya,
que si la recuerdo. Pues yo me eché aquellos cuerpos. Y la guajirita aquella
que trabajaba en la casa de Paco, bonita como caraj. Ah, sí. Pues aquel cuerpo
también me eché. Así el viejo, contaba sus hazañas. Ella, paciente escuchaba y
afirmaba. Entonces al contar sus experiencias, aprieta la mano del esposo, medita;
y;...Viejo, te acuerdas de aquel Cuerpo de Bomberos que había allá en el
barrio?.
-Claro que
sí, eran una pila y de todos los tipos, colores y edades.
-A bueno,
aquel cuerpo me lo eché completo...! -
La anciana
de 88 años, pensando que iba a morir, llama a su esposo de más de 90 al
dormitorio. Viejo, viejo, me estoy muriendo.
—No seas
boba mi amor, eso es un mal pasajero.
—No esta
vez es en serio. No quiero irme sin mostrarte algo. Ve al ropero, busca un
cofre de madera que está escondido y ábrelo. Así lo hace y encuentra tres
huevos y cientos de pesos. Extrañado pregunta:
—Mi amor
qué son estos tres huevos?,-La anciana responde:
-Quiero
contarte un secreto: Cada huevo significa las veces que quedaba insatisfecha en
las relaciones sexuales.
Satisfecho
el anciano, dice: - que bueno, solo tres veces en 60 años
—Y tanto
dinero? Ella toma dulcemente la mano del esposo y suspirando confiesa:
—Cada vez
que juntaba una docena de huevos los vendía.
Entonces
cabe recordar dos refranes, de los que me comentaba el abuelo; “el que la hace
la paga “ y “ el que a hierro mata, a hierro muere”.