Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

domingo, 27 de noviembre de 2022

Algo de humor y no tanto para pensar.

 Punto de Vista. Reconocer no es Conformarse. El tema de hoy. -

Como han visto quienes tienen la gentileza de leer mis publicaciones y de quien no puedo conocer sus preferencias literarias, en días anteriores los temas han sido variados, algunos filosóficos, sociales, reflexiones, tallereando frases y refranes etc, y hoy después de unos días sin escribir les propongo algo de humor y no tanto para pensar, aunque se puede obtener en ellos algunas enseñanzas.

Ahí vamos:  -Un joven apuesto, poseído de atributos masculinos que le hacen creer que cautiva, es observado por una mujer de unos cuarenta años. Se percata de la mirada insistente de la dama, se le acerca y le comenta:

 —Haré cualquier cosa, absolutamente cualquier cosa con la que hayas soñado, o deseado o necesitado, lo que quieras por 50 pesos. Ella responde.

-Cualquier condición?

Si, pero tienes que decirme lo que quieras que haga en tres palabras. Tomada la decisión, saca de la cartera el dinero, lo envuelve en un pedacito de papel, se lo va a entregar al conquistador. Se le acerca al oído y le susurró:

—Limpiame-la-casa. -

Dos ancianos conversan tomados de la mano, comparten historias de la juventud y recuerdan.

El dice: Vieja, te acuerdas de aquella rubia, que nos visitaba y siempre jaraneamos. —Sí que me acuerdo. Y la morena que trabajaba en la bodega, muy salsosa, — vaya, que si la recuerdo. Pues yo me eché aquellos cuerpos. Y la guajirita aquella que trabajaba en la casa de Paco, bonita como caraj. Ah, sí. Pues aquel cuerpo también me eché. Así el viejo, contaba sus hazañas. Ella, paciente escuchaba y afirmaba. Entonces al contar sus experiencias, aprieta la mano del esposo, medita; y;...Viejo, te acuerdas de aquel Cuerpo de Bomberos que había allá en el barrio?.

-Claro que sí, eran una pila y de todos los tipos, colores y edades.

-A bueno, aquel cuerpo me lo eché completo...! -

La anciana de 88 años, pensando que iba a morir, llama a su esposo de más de 90 al dormitorio. Viejo, viejo, me estoy muriendo.

—No seas boba mi amor, eso es un mal pasajero.

—No esta vez es en serio. No quiero irme sin mostrarte algo. Ve al ropero, busca un cofre de madera que está escondido y ábrelo. Así lo hace y encuentra tres huevos y cientos de pesos. Extrañado pregunta:

—Mi amor qué son estos tres huevos?,-La anciana responde:

-Quiero contarte un secreto: Cada huevo significa las veces que quedaba insatisfecha en las relaciones sexuales.

Satisfecho el anciano, dice: - que bueno, solo tres veces en 60 años

—Y tanto dinero? Ella toma dulcemente la mano del esposo y suspirando confiesa:

—Cada vez que juntaba una docena de huevos los vendía.

Entonces cabe recordar dos refranes, de los que me comentaba el abuelo; “el que la hace la paga “ y “ el que a hierro mata, a hierro muere”.

Últimos articulos

Puedes intentar escribir.