Punto de Vista. El tema de hoy: Círculos viciosos, fenómeno de la inercia cotidiana. -
Ejemplo de inercia, foto tomada de internet. |
—Después de
un breve receso, regresa el punto de vista, un comentario producto del análisis
del comportamiento de algunos individuos en círculos viciosos e inercia
cotidiana.
Proceder
mejor, pensar mejor, vivir mejor, son entre otras, ambiciones humanas, las que
son accesibles solo por el dominio y el control de sí mismo. Hay quienes han
logrado tales propósitos por un objetivo noble, por una determinación personal.
Otros sufren las consecuencias de la falta de determinación para modificar una
conducta o actitud pasiva, a estos todo se le dificulta.
Se hace
necesario una posición positiva ante el trabajo y ante las dificultades, un
mayor poder de realización. Se puede apreciar que en aquellas personas que
lamentan su falta de dominio o de control sobre sí mismos, se ponen ante un
círculo vicioso, con un deficiente control sobre un punto determinado o un
objetivo puntual y demuestran la incapacidad de decidir. Tal apreciación se
produce en todas las esferas de la sociedad y de la vida.
La falta de
voluntad para enfrentar situaciones va contra las ambiciones humanas y de hecho
adoptan la resistencia y aceptación de aquello que nos molesta, nos incomoda,
nos daña y no siempre por reducción de la capacidad de autocontrol y nos
mostramos con un alto nivel de pasividad donde se encuentra ausente la voluntad
precisa para decir “no”.
Ahora, para
reaccionar hay que realizar una primera tentativa, luego la segunda y así dar
los primeros pasos para llegar a los horizontes, tema del que escribí hace unos
días.
Luego
entonces, por dónde comenzar? Ante la presencia de la pereza que nos lleva a no
reaccionar ante el fenómeno que enfrentamos. Reeducando la atención y
enfocándose hacia los objetivos se puede hallar la solución a nuestros
problemas más acuciantes. Si tenemos en cuenta que la apatía es la deficiencia
de toda avidez, la ausencia de tendencias orientadas a un objetivo preciso o
fracasos reiterados.
Hay
evidencias de alcanzar triunfos hasta después de varias derrotas y fracasos y
momentos de abatimientos, volvieron a los intentos, modificaron la conducta y
cambiaron la forma de pensar y lograron un mejor proceder, un mejor pensar, y
un mejor vivir, solo posible por el control de si mismos. Un punto de vista,
una mirada sobre la necesidad de romper la inercia cotidiana,