Punto de Vista. El tema de hoy: La exageración como fuerza motriz en la narrativa.
Ejemplor de exageracion tomado de internet. Otro ejemplo. |
Tomado de Escambray, Sancti Spiritus |
La narrativa tiene entre sus componentes la palabra y la comunicación. Es un fenómeno de la vida cotidiana y la exageración se convierte en lo más trascendente o normal, algo maravilloso. Lo que explica que se traduzca como fuente de exageraciones para los medios. Entrevistas, noticias, publicidades, descubrimientos, generan opiniones y estados irresponsables basados en exagerar todo y en cualquier lugar hasta exagerar las exageraciones y conducen a negar la realidad.
Pudiera ser a través de encabezamientos periodísticos, jugadas en cualquier deporte, producciones en condiciones desfavorables, es decir destacar supuestos resultados, sin los necesarios recursos tecnológicos o humanos (diría que es bueno cualquier pretexto)y de esa manera se encubre la mediocridad o como me he apropiado de una frase que alguien me comentó y la utilizo con frecuencia “si no puedes convencer, confunde”. Al excluir la realidad o matizar la información para ofrecer una imagen positiva en los informes y discursos se demuestra la mediocridad del asunto.
Pudiera ser servicios públicos, modelos administrativos, resultados administrativos o productivos, la lucha contra los precios abusivos y las medidas para contener la inflación, es decir todo lo mediocre por definición y que excluye la realidad en la promoción y la propaganda de lo que la población percibe. Por ejemplo presentar la sustitución de un producto de probada calidad y reconocidos por por su efecto y resultados por otro del que no se ha probado sus beneficios y bajo una exagerada promoción se sobrevalora el esfuerzo productivo como lo más importante.
El anuncio sobre novedosos medios de transporte por la eficiencia del equipo, no da respuesta a las necesidades de la población, cuando el servicio que prestan, la organización, funcionamiento y control se dejan de la mano y no se dan a conocer los resultados de la puesta en práctica y la estabilidad y sostenibilidad. Ahí es cuando la promoción exagerada deja de surtir efectos. Se pone de manifiesto la mediocridad de las exageraciones mediáticas que no pueden demostrar su validez. Fenómeno frecuente. Si se tratara de poner en juicio público las causas y las formas de las exageraciones que a diario circulan en el mundo y se demostrara que nada es “excepcional y maravilloso” y que lo cotidiano no es mágico estaríamos en el punto de las relaciones humanas y la credibilidad de los medios y se evitarían falsas expectativas y sería como la canción que dice: vive la realidad...!