Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

jueves, 25 de enero de 2024

Escalando una cuesta,


Punto de Vista. El tema de hoy. Escalando una cuesta,

Dedicado a mi hijo,  por el empeño de escalar una cuesta  hasta la cima.

Así  nos encontramos, como dice una popular canción ‘’cuesta arriba en mi rodada’’, con el deseo de llegar a la cima, debe ser más cómodo permanecer  en otro sitio en la casa  o en otro lugar donde no sea necesario el sacrificio que implica escalar.

Los pasos se suceden uno tras otro  despacio pero  avanzando  hasta llegar a la meta, resulta difícil  pero elegida, cansado pero  satisfecho, con la voluntad de cumplir con el deseo  de hacer realidad el propósito.

Es verdad que a veces estamos en una situación compleja o difícil  para ascender la cuesta, todo requiere un constante trajín  pero haremos lo imposible  por mantener  el ritmo. Estamos apasionados  y empeñados  con el objetivo.

Puede haber quien nos diga que no vale la pena  escalar   la cuesta, otros nos  apoyan y nos estimulan a continuar  pero en fin,  continuamos el camino  aún sin estar muy seguros  del costo previsto  pero puede estar la posibilidad del éxito.

Si te interesa es ya suficiente, sube alegre, convencido y satisfecho  basta con tu empeño llegar a la cima  te recompensará con creces.

No obstante recuerda que no siempre  se sale ganando, aunque otros lo proclamen, sabes que  a veces  las apariencias engañan, puede que veamos otros afortunados en un negocio  y logran que dudemos de nuestro proyecto y nuestras capacidades. No mires ni a los  lados ni para atrás  puedes  distraerte en tu empeño

Si ves la subida  escarpada y difícil  cuenta que el premio  de llegar a la cima será mayor. Si resulta escarpada  o con demasiados  obstáculos  quizás  ese sendero no  es el ideal. Evalúa los riesgos  y compara con el espacio donde  te encuentras  y no subas  a ciegas, recuerda  que los caminos en las cuestas están empedrados, ya nos referimos al asunto de las piedras en el camino, pueden ser útiles o no tanto.

Estate atento porque  a veces  aparecen resistencias internas  que hacen que  sin  advertirlo  retrocedemos  o dejamos de realizar los intentos

Finalmente quien  manda en el propósito eres tú, quien  hace los planes, determina la ruta y prepara el ascenso. Y no debes ceder el mando  bajo el riesgo de que fracase  el intento  y puedas  quedar en un lugar mediocre o insatisfecho  contigo mismo.

Si encuentras objeciones  analiza  y decide y no dejes que te gane el desaliento.

Estás en una buena altura que te permite ver a tu alrededor,  no obstante aspiras  a llegar a la cima. Continúa  en el  empeño. 

 

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