Punto de Vista. El tema de hoy. Escalando una cuesta,
Dedicado a mi hijo, por el empeño de escalar una cuesta hasta la cima.
Así nos encontramos, como dice una popular canción ‘’cuesta arriba en mi rodada’’, con el deseo de llegar a la cima, debe ser más cómodo permanecer en otro sitio en la casa o en otro lugar donde no sea necesario el sacrificio que implica escalar.
Los pasos se suceden uno tras otro despacio pero avanzando hasta llegar a la meta, resulta difícil pero elegida, cansado pero satisfecho, con la voluntad de cumplir con el deseo de hacer realidad el propósito.
Es verdad que a veces estamos en una situación compleja o difícil para ascender la cuesta, todo requiere un constante trajín pero haremos lo imposible por mantener el ritmo. Estamos apasionados y empeñados con el objetivo.
Puede haber quien nos diga que no vale la pena escalar la cuesta, otros nos apoyan y nos estimulan a continuar pero en fin, continuamos el camino aún sin estar muy seguros del costo previsto pero puede estar la posibilidad del éxito.
Si te interesa es ya suficiente, sube alegre, convencido y satisfecho basta con tu empeño llegar a la cima te recompensará con creces.
No obstante recuerda que no siempre se sale ganando, aunque otros lo proclamen, sabes que a veces las apariencias engañan, puede que veamos otros afortunados en un negocio y logran que dudemos de nuestro proyecto y nuestras capacidades. No mires ni a los lados ni para atrás puedes distraerte en tu empeño
Si ves la subida escarpada y difícil cuenta que el premio de llegar a la cima será mayor. Si resulta escarpada o con demasiados obstáculos quizás ese sendero no es el ideal. Evalúa los riesgos y compara con el espacio donde te encuentras y no subas a ciegas, recuerda que los caminos en las cuestas están empedrados, ya nos referimos al asunto de las piedras en el camino, pueden ser útiles o no tanto.
Estate atento porque a veces aparecen resistencias internas que hacen que sin advertirlo retrocedemos o dejamos de realizar los intentos
Finalmente quien manda en el propósito eres tú, quien hace los planes, determina la ruta y prepara el ascenso. Y no debes ceder el mando bajo el riesgo de que fracase el intento y puedas quedar en un lugar mediocre o insatisfecho contigo mismo.
Si encuentras objeciones analiza y decide y no dejes que te gane el desaliento.
Estás en una buena altura que te permite ver a tu alrededor, no obstante aspiras a llegar a la cima. Continúa en el empeño.