Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

martes, 1 de agosto de 2023

Un trauma económico, impide disfrutar una visita familiar.

 Punto de Vista. El tema de hoy: Un trauma económico, impide disfrutar una visita familiar.


imagen de internet.

 
Familia temprano en la mañana nos vamos al campo, visitaremos la casa de mis abuelos, donde tuve una infancia y adolescencia feliz hasta que me pidió que fuera para la ciudad a estudiar y hacer una carrera universitaria. La finca a unos dos kilómetros del pueblo y llegar hasta ahí el pago por el servicio de una de esas motonetas eléctricas de las que pululan por todos los barrios es de 500 pesos. La finca conserva la vieja casona ocupada dignamente por otro nieto, que selló su destino en las fértiles tierras que cultivó el abuelo y dio cobija a decenas de partidarios. La alegría del reencuentro y mostrar a los niños los lugares por donde jugó, corrió, conoció los primeros amores en la escuelita rural. La llegada entre besos,abrazos, los recuerdos de la infancia, los baños en el claro y cristalino arroyo, el viejo naranjal ya reducido pero no olvida cuántas y cuántas dulces y jugosas frutas comía directamente de las matas. La arboleda con diferentes árboles, sembrados por el viejo y del que se conserva la mata de mameyes que no ha dejado de producir. Los primos ya adultos comparten vivencias a la sombre del amplio portalón, viene a colación el tema de la vida cotidiana en Cuba. —Qué otro tema puede ocupar el espacio? Los niños de las dos familias representan las vivencias de antaño. Teresa, la laboriosa esposa del campesino ofrece de merienda un delicioso batido de mamey con leche de la vaquería de la finca, acompañado con una bandeja de lonjas del queso que ella elabora, dulce a elección de los invitados, dígase mermelada o casquitos de guayaba, trozos de fruta bomba en almíbar, torticas de leche y de coco y tajadas de dulce de toronjas azucaradas.

-Cuántos motivos para revivir recuerdos, que placer ver a los niños visitantes saborear cosas que no les son conocidos a pesar de convivir en un medio familiar de profesionales con buena solvencia económica. El paseo de los primos por la finca, apreciar la diversidad de cultivos, la cría de cerdos en el área de la arboleda y la incontable cantidad de aves de corral hasta disfrutar el graznido de un pavo real con el plumaje tornasol y el abanico de cola en una danza casi mágica. Mezcla de alegria y nostalgias, ambivalencias de puntos de vista. Transcurre el día muy activo para todos, cada grupo en sus intereses. Las mujeres con sus temas sin preocupación por la comida . Los niños después de haber jugado a sus anchas enlazando terneros, y cuantas maldades posibles acompañan a los padres para mostrarles cuando a la edad de ellos se bañaban en las claras y frescas aguas del arroyo bajo la sombre de pomarrosas y mamoncillos. Hoy el viejo arroyuelo agotado por el laboreo de la tierra ayuda al campesino aportando su escaso caudal a una micropresa para riego de la agricultura. El primo profesional exclama: —El tiempo no perdona, como cambian las cosas. El campesino replica—así es...!como hay que guapear!. —Pero ves el fruto de tu trabajo, cumples esa prédica martiana que dice: “Si el hombre sirve, la tierra sirve”. —primo— eres el digno heredero de nuestro abuelo y yo hoy el inútil resultado de irme a la ciudad a estudiar, era bueno, me hice profesional, los beneficios que recibo son deudas conmigo porque ni siquiera puedo ser útil por las carencias, limitaciones para una buena práctica por falta de recursos, medicamentos y otros que no puedo complacer a mis pacientes.


De regreso a la casona el primo ve en el campesino la imagen del abuelo, dando consejos desde su taburete preferido. Teresa y la visitante muy activas preparando la cena, apoyadas por Andrea, vecina especializada en el “ arroz congris”, que ayuda a Teresa en esos menesteres. Ya acomodados alrededor de la mesona de caoba, que en vida del abuelo dio cabida a decenas de partidarios en el cultivo del tabaco. Para los visitantes la ocasión se convierte en un análisis económico por la cantidad y variedad de productos. En silencio parece que están orando o resando.

Primo— con el salario de un mes de mi mujer y yo, no podemos poner esta mesa un día. Comienza a enumerar : esa fuente de arroz congri, al precio del arroz, los frijoles y la sazón 1600 pesos y al menos 600 el blanco. La fuente de masas de cerdos fritas, por lo menos 2500 pesos.Los frijoles negros alrededor de 900, la yuca en el orden de las 400 pesos, el fricasé de pollo, supongo que 900, y la fuente de tostones por los 300 pesos la ensalada de aguacates y pepinos, por encima de 500, el queso no menos de 800, y que decir esos tamales con 600 no se pagan. —primo— por favor pónganse a comer. —Si, es cierto solo me faltaba calcular el postre con esa variedad, si lo tuviera en el pueblo costaría al menos 3000 pesos.

-En esto solo hemos invertido dinero en el azúcar y la sal, todo lo ha dado la tierra, el trabajo constante el acompañamiento de nuestro abuelo, sus enseñanzas, no toleraría hacer un análisis económico de este momento para el que no hay dinero. —entiendo—.

La fe en mi para sacar alante a la famila no funcionó, sin embargo tú eres la fortaleza....!

Pero no te arrepientas primo, tú eres útil también, la condición de profesional no la pierdes. Las crisis pasan…


En eso el claxon de la motorina anuncia la llegada para regresar al pueblo la familia. Solo desembolsar 500 pesos más por el retorno. 1000 pesos por el transporte, en la motoneta que no podía llevar el saco de productos que uno de los empleados de la finca ha preparado para la familia de la ciudad.


*_ El cálculo del costo de la comida, es sobre la base del precio en el mercado informal y está por encima de los 10 mil pesos. Razón del primo profesional, no está a su alcance una visita así.


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