Punto de Vista. El tema de hoy: Memorias de la niñez, bailar Caringa.
-Cuando escuchamos bailar Caringa, podemos suponer metafóricamente lo que crea porque ese término es apropiado para nombrar cualquier cosa. Lo escuché hace más de siete décadas en el barrio donde nací, y las veces que vi, correr detrás de los muchachos a familiares correas en manos o cujes de mataratón decir: “cuando te coja, vas a bailar “la Caringa”
Baile de la Caringa, tomado de internet (Radio Habana Cuba) |
Puede ver en Youtube el vaile de la Caringa en Cuba: https://youtu.be/-FpEmrvOYuI
Pude ver en Youtube el vaile de la Caringa en Canarias: https://youtu.be/E4Xe_ogBZs0
Años después al entrar en contacto con los estudios conocí la historia de la tan anunciada forma de castigo, que ahora les cuento: La Caringa como danza y en su acepción musical. — Es una forma de danza basada en la “persecución galante” de la pareja. El surgimiento en Cuba y otras tierras del Caribe está asociada a los esclavos africanos en esta parte del mundo. Se encuentra entre las tradiciones africanas y españolas y de ahí la cubana de la Caringa.
Les cuento que en la fusión de gustos y costumbres entre los pueblos protagonistas de la historia del coloniaje se encuentran diversos y curiosos hechos. Entre las expresiones artísticas en Cuba, se en cuenta el punto guajiro y el zapateo de raíces españolas, este último como género danzario pero desde el punto de vista, ambas parientes de la Caringa. En la cultura española están presentes elementos de los ritmos africanos y en Canarias la Caringa es parte de las tradiciones, así me lo corroboran mis personajes Manuel y Musiño, en sus andanzas...de ahí que la consideran Tan cubana como el son y el danzón llegadas a esos territorios durante el siglo XIX.
He conocido que en La Palma, se mantiene un concurso anual de composición y expresión coral. El etnólogo cubano don Fernando Ortiz en el glosario de afronegrismos que consulté abunda en los orígenes de este baile, del que habla como Caringa o Calinda y explica que por corrupción del lenguaje se le llamaba por ambos nombres, pero en definitiva Caringa es el apropiado. Aclara que en algunos puntos del continente africano se identifica así. Señala don Fernando que el sacerdote francés Pere Labat, conoció sobre el baile en las dotaciones de esclavos de las posiciones francesas del Caribe hacia 1742. Lo describe alzando los brazos como si estuvieran tocando castañuelas, saltan, dan vueltas y revueltas, se acercan dos o tres pies unos de otros, retroceden siguiendo la cadencia hasta que el don del tambor les advierte que se junten golpeando los muslos uno del otro, es decir ambos, hombres y mujeres. El sacerdote da fe de lo “deshonesto” de tal danza y cuenta que es la razón por lo que los colonos la prohibían a duras penas por lo mucho que a esclavos y españoles gustaba.
Hoy se baila la Caringa en danzas tradicionales, festivales, eventos de arte y cultura. Y se baila “Caringa”, no como en época de mi niñez y temprana adolescencia, pero como metáfora si está presente y significa como les he dicho cualquier estado de cosas que a lo cubano usted quiera decir, así que póngase pa’ la cosa sino quiere “bailar la Caringa”.