Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

domingo, 23 de abril de 2023

Esa molesta apatía.

 Punto de Vista. El tema de hoy: Esa molesta apatía.

En la vida cotidiana en Cuba, hay momentos en los que parece más difícil encontrar encantos a cada uno de las situaciones que enfrentamos, nos parece que el cuerpo se muestra más pesado que de costumbre, cuesta trabajo incorporarse a las gestiones del día propias de las circunstancias y hasta dentro de la escasez se encuentra a veces la voluntad.

Apatia, imagen tomada de internet.


Un número indefinido de personas fundamenta su estado por el “estrés” y no se percata que ha sido asaltada por la apatía. Consejos y recomendaciones no faltan llamando a “no coger lucha”. En proporción, las causas que provocan la apatía, pueden ser tantas como la cantidad de personas que la padecen. Sin dudas tiene que ver con una u otra contrariedad a la que nos sometemos, y de hecho el tener conciencia del asunto no libera al individuo de la molesta situación. Apatía tiene un estado parecido en su manifestación, se trata del desgano (no el deseo o falta de apetito), es pasajera y no tiene mucha repercusión en el rendimiento de la persona. Por su parte el desgano es más selectivo y se manifiesta en unas actividades más que en otras. En el caso de la depresión se extiende a todas las áreas de la vida, por demás la apatía es más común. La mayoría de las personas no es que la padecen sino pasan por ese estado a veces breve o transitorio, ya que no es posible estar siempre de buen humor. Digamos usted permanece por más de dos horas en la espera del transporte que lo debe conducir al lugar a que se dispone por las causas que sean, y a las que se hace necesario para el ciudadano de a pie llegar, o la posibilidad de no llegar a tiempo al destino, dígase a su puesto de trabajo, turno médico o gestión o trámites judiciales, muy demandados en estos tiempos, una visita de cortesía, familiar o cita. Se encuentra en la encrucijada de no poder cumplir su propósito. Mientras permanece en la cola, el que llega a preguntar por el último, generalmente no aparece, se distancia del lugar para evitar a quienes les gusta “hacer guara” y aparece la apatía. El problema aparece cuando asoma el transporte y desde cualquier posición aparecen los que han sido víctimas de la apatía. La depresión es un estado de ánimo diferente y no tan circunstancial. La apatía puntual es la que se genera por una situación concreta y puede estar relacionada con un “deseo”.

Hay criterios médicos que le atribuyen (factores biológicos), esta de la que hablamos no requiere tratamiento médico, desaparecida la causa desaparece la apatía, o el cambio de causa. En determinados momentos un individuo decide que no encuentra expectativas y la situación le genera una reacción psicológica incluso (según los especialistas) odio contra determinadas circunstancias. Cada uno exterioriza el disgusto a su manera.

Ahora la apatía estacional precisamente, tiene que ver con otros factores exógenos, entre ellos falta de luz, mal tiempo, necesidad no satisfechas y otros factores de la vida cotidiana resultan la causa del desgano, lo que genera desinterés, inseguridad, aplazamientos de trámites y hasta renunciar a una visita al restaurante, o a su puesto de trabajo con la consiguiente afectación social o económica. Ahí está la molesta apatía por la que transitamos todos de una u otra forma.

Punto de Vista al fin, puede o no compartir, estará en dependencia de mis circunstancias y las suyas.

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