Punto de Vista. El tema de hoy: Esa molesta apatía.
En la vida
cotidiana en Cuba, hay momentos en los que parece más difícil encontrar
encantos a cada uno de las situaciones que enfrentamos, nos parece que el
cuerpo se muestra más pesado que de costumbre, cuesta trabajo incorporarse a
las gestiones del día propias de las circunstancias y hasta dentro de la
escasez se encuentra a veces la voluntad.
Apatia, imagen tomada de internet. |
Un número
indefinido de personas fundamenta su estado por el “estrés” y no se percata que
ha sido asaltada por la apatía. Consejos y recomendaciones no faltan llamando a
“no coger lucha”. En proporción, las causas que provocan la apatía, pueden ser
tantas como la cantidad de personas que la padecen. Sin dudas tiene que ver con
una u otra contrariedad a la que nos sometemos, y de hecho el tener conciencia
del asunto no libera al individuo de la molesta situación. Apatía tiene un
estado parecido en su manifestación, se trata del desgano (no el deseo o falta
de apetito), es pasajera y no tiene mucha repercusión en el rendimiento de la
persona. Por su parte el desgano es más selectivo y se manifiesta en unas
actividades más que en otras. En el caso de la depresión se extiende a todas
las áreas de la vida, por demás la apatía es más común. La mayoría de las
personas no es que la padecen sino pasan por ese estado a veces breve o
transitorio, ya que no es posible estar siempre de buen humor. Digamos usted
permanece por más de dos horas en la espera del transporte que lo debe conducir
al lugar a que se dispone por las causas que sean, y a las que se hace
necesario para el ciudadano de a pie llegar, o la posibilidad de no llegar a
tiempo al destino, dígase a su puesto de trabajo, turno médico o gestión o
trámites judiciales, muy demandados en estos tiempos, una visita de cortesía,
familiar o cita. Se encuentra en la encrucijada de no poder cumplir su
propósito. Mientras permanece en la cola, el que llega a preguntar por el
último, generalmente no aparece, se distancia del lugar para evitar a quienes
les gusta “hacer guara” y aparece la apatía. El problema aparece cuando asoma
el transporte y desde cualquier posición aparecen los que han sido víctimas de
la apatía. La depresión es un estado de ánimo diferente y no tan circunstancial.
La apatía puntual es la que se genera por una situación concreta y puede estar
relacionada con un “deseo”.
Hay
criterios médicos que le atribuyen (factores biológicos), esta de la que hablamos
no requiere tratamiento médico, desaparecida la causa desaparece la apatía, o
el cambio de causa. En determinados momentos un individuo decide que no
encuentra expectativas y la situación le genera una reacción psicológica
incluso (según los especialistas) odio contra determinadas circunstancias. Cada
uno exterioriza el disgusto a su manera.
Ahora la
apatía estacional precisamente, tiene que ver con otros factores exógenos,
entre ellos falta de luz, mal tiempo, necesidad no satisfechas y otros factores
de la vida cotidiana resultan la causa del desgano, lo que genera desinterés,
inseguridad, aplazamientos de trámites y hasta renunciar a una visita al
restaurante, o a su puesto de trabajo con la consiguiente afectación social o
económica. Ahí está la molesta apatía por la que transitamos todos de una u
otra forma.
Punto de
Vista al fin, puede o no compartir, estará en dependencia de mis circunstancias
y las suyas.