Punto de Vista. Reconocer no es Conformarse. Tema: Una mirada psicosocial a Cabaiguán, un domingo en la mañana.
Segunda
parte.
Como usted
sabe, en el área se encuentra el hotel “Sevilla”, símbolo del poblado, con
servicio de cafetería y restaurante en la parte del boulevard. Acoge en sus
portales a personas de la tercera edad, donde algunos descansan, otros ofrecen
en venta objetos reciclados variados y esperan la hora del almuerzo en el
comedor popular del Perla, que se mantiene bajo la condición de rentado.
Mientras en el Gallito, se ofrece gastronomía ligera, en los portales. Lo que
sigue nombrándose Coppelia una vez rentado fue remodelado, cambió la imagen y
el servicio, ofrece croquetas, algún que otro fiambre y queso en ocasiones y masas
de pasta y picadillos. Servicio de comida en el restaurante. Dejó de funcionar
el “mercadito” de meses atrás. Como comenté en la primera parte, el tema
precios no es objetivo de este punto de vista, para un sector de bajos
ingresos, que no quiere decir precios módicos, están sujetos a las nuevas
formas del mercado. La Feria, en la zona paralela al ferrocarril en desuso,
espacio más animado, en el que se ofrecen variedades de productos agrícolas,
carne de cerdo, variedad de jamones está bajo el control de intermediarios,
carretilleros, nuevos actores económicos y el propósito es recaudar lo más que
puedan, no que la población reciba los productos a precios accesibles, les
comento que el gobierno local puso precios “topes”, a la carne de cerdo, 250.00
cup, la libra al trozo, pero sólo en papel, ya excede de los 320., realmente
inaccesible para el ciudadano común, (pero hay ) y se vende. Un detalle
pintoresco, decenas de coches tirados por caballos aparcados en el área de la
feria, algunos con música de no tan buena factura que usted está obligado a
escuchar. Ah el servicio que prestan es alquilado, a pesar de que actualmente
el valor se ha incrementado a diez pesos por persona, pero el domingo solo
algunos, muy pocos cocheros prestan el servicio en ruta. El cine, ese edificio
majestuoso permanece cerrado, ofrece algunas exposiciones de artistas plásticos
de la localidad, pero debe apreciarlos desde los cristales, reciente la fachada
fue pintada, así las restantes instituciones culturales, en el parquecito al
lado de lo que fue terminal de ferrocarril, encontrará objetos creados por
artesanos y artesanas del territorio, comparte espacios con quienes pretenden
viajar a Guayos, Santa Lucía o Sancti Spiritus o esperar a ver si algún cochero
se decide a tirar un viajecito al reparto. Ah, sí es cierto que en cada cuadra
puede encontrar variedad de puntos de venta de objetos de ferretería, negocio que
parece prosperar, los que ofrecen pizza y panes con algo y hasta una minuta en
50 y más. La pizzería ahí, rentada con servicios limitados por falta de materia
prima, no puede competir con su par “El Patrón” al frente que si ofrece todo el
día variedad de productos. Por supuesto para un determinado sector. Dónde acude
una mayor parte de jóvenes?, a la Iglesia, en especial Los Pinos, los de más,
condiciones en el vestir, donde un grupo musical al estilo de la década
prodigiosa con excelentes instrumentos y afinado coro acompaña todo el tiempo
de predicación. Espacio de socialización, de armonía que ofrece una grata
estancia. Las personas mayores se dirigen a la Iglesia Católica, por tradición
del pueblo, y a la Presbiteriana que tiene su grupo selecto, ambientan el área
al término del ceremonial y hasta el domingo que viene. Al declinar el mediodía
puede ver coches por cualquier esquina hasta la periferia devolviendo a quienes
pasaron la mañana en el pueblo, algunos pasajeros con tragos de más acompañan
como karaoke alguna mejicanada. Las tiendas en MLC, las instituciones
religiosas y los puntos de venta cierran, entonces el reto para regresar a los
puntos de origen . continuará,