Reconocer no es conformarse. El tema de hoy. Cuestión de leyes? O, Ay vecino!
— Todo lo
escrito no es ley, pero toda ley escrita se convierte en obligado seguimiento
o, al menos, en norma o regulación que vale la pena exigirla y hacerla cumplir.
Por ello en la historia de la humanidad existen tantas y tantas leyes, que han
ido marcando y establecido un orden de cosas en el desarrollo social, unas
veces más y otras menos en correspondencia con lo que se aspira. En la
actualidad el problema no es la cantidad de leyes, sino el hacerlas cumplir. Pongamos
algunos ejemplos: En la noche no faltan los sonidos. Están los que no dejan de
anunciar su presencia, la cantata de un grillo, el pleitear de gratos
enamorados, el celoso ladrido de un perro, al que al dueño no le molesta, el
ruido de los autos y otros que ocurren y se cuelan por cualquier lugar. Pero el
sonido estridente de un equipo de música que le invade el espacio a cualquier
hora y el volumen convierte la pieza musical selecta (que muchas veces no lo
es), en puro y ensordecedor ruido proveniente del portal de vecino, del auto
que se detiene en la puerta de su casa y el que proviene de esos coches tirados
por caballo que se escuchan a tres cuadras de distancia y obligan al pasajero a
escuchar a veces canciones irrespetuosas o no te permite comunicarte con quien te acompaña. Qué triste
que nos ataquen y nos incomoden porque además enferma, agrava los padecimientos
cardiovasculares, eleva el colesterol y provoca insomnio, fatiga y falta de
concentración, perdida de equilibrio, cefalea y más daños. Produce
interferencia en la comunicación y estrés, Además de los daños físicos y
psíquicos vulnera las relaciones de convivencia. Lo peor es como decía mi
abuelo; en esta tierra sobran los búhos del hortelano, que ni duermen ni dejan
dormir. Y lo hacen para atraer la atención sobre algo que no resulta simpático.
Esos irresponsables proliferan por todas partes y te hacen vivir su propia
fiesta. Te guste o no te vuelan por debajo de la puerta o por las rendijas de
las ventanas el dañino ruido sin contemplaciones, a veces procede de vehículos
o motonetas sin silenciador, (que sí las leyes se cumplieran) no afectaría a
los vecinos por estar prohibido.
Dígame si
alguna vez no lo han cercado en su casa con uno de esos reguetones hasta
ofensivos y usted no sabe qué hacer. Me creería si le digo que nos sobran los
derechos? Porque la ley ya existe. Y con su letra la posibilidad de hacer
prevalecer la calma en nuestro espacio. Hay varios organismos a quienes
corresponde actuar. Existen las supuestas medidas, multas confiscaciones entre
otras. Ante tamaña indisciplina social no resulta fácil echar mano a los
derechos cuando aspiras a un pacto de respeto con los vecinos, con afecto y
fraternidad y respeto a la convivencia más que por una ley. Entonces Ay vecino!
Que dice entre otras la ley; En Cuba se dispone de leyes para proteger contra
el ruido. La ley 81 97 del Medio Ambiente en el Artículo 147 señala que está
prohibido emitir, verter o descargar sustancias o disponer desechos, producir sonidos,
ruidos, olores vibraciones y otros factores físicos que afecten o puedan
afectarla salud humana o dañar la calidad de vida de la población.
Las
personas naturales o jurídicas que infrinjan la prohibición establecida en el
párrafo anterior, serán responsables a tenor de lo dispuesto en la legislación
vigente. Además, el Decreto Ley No. 141/1988, del Ministerio del Interior,
considera tales alteraciones una contravención del orden público. Y en el Decreto
Ley 130, modificado sobre Seguridad vial se explicita lo relacionado al
respecto.
Entonces,
no se trata de acumular números de Gaceta Oficial con más y más leyes, sino
hacerlas cumplir.
Si estas
leyes han sido derogadas deben darse a conocer. Al menos en este Lindo
Cabaiguán, al decir de Arturo Alonso, músico y compositor de la emblemática
canción con este tema.