Punto de
vista.Versión
de la fábula el gallo y la zorra.
Un gallo Crestirrojo y espolón, poseído de poder y de seguidoras en el gallinero se encontraba en lo alto de un árbol desde donde esparcía al aire su kikiriquí, parecía anunciarse y exhibía su plumaje orgulloso. Una zorra, otra de las ya versionadas no tenía inconvenientes en alimentarse con plumas. Escuchando al enardecido gallo llegó hasta el lugar y como suele suceder el cantor se encontraba fuera de su alcance y quiso convencer al gallo con palabras aduladoras.
Por qué no
bajas amigo mío? Tengo de que hablarte. No has leído la última proclama donde se
establece La paz y concordia entre las aves y las bestias? ya se acabó el
perseguir, amenazar, engatusar para lograr el propósito ya no vamos a
“devorarnos“ unos a otros, solo el amor
y el respeto a la forma de cantar de las
aves y de comportarse otros animales será de ahora en adelante de buenas
relaciones, baja pues; deja tus
majaderías y hablamos cosas gratas.
El gallo
quiso hacer una prueba antes de bajar del árbol y dijo así: voy pero déjame
primero observar, porque veo una jauría
acercarse. —Si? Respondió la zorra con
sobresalto. Pues dejaremos la
conversación para otro momento, tengo otras
tareas que cumplir. Supongo, alegó el gallo, que ya habiéndose
proclamado La Paz en el territorio no temas a los perros, —claro que no, pero apuestas algo a que esos que vienen por
ahí no han leído la proclama o si lo han hecho no lo creen. Moraleja:
Parlamentar con el enemigo que conociéndolos te ofrecen
garantías no es bueno ni creíble. No
coincidir con ese punto de vista no es estar equivocado.