Punto de Vista. El tema de hoy. Pequeñas cosas nos pueden satisfacer.
No se ha puesto a pensar cuantos minutos del día te han proporcionado satisfacción, no utilizo el término felicidad. La razón, la vemos como una cosa en el horizonte, allá distante casi inalcanzable. Generalmente adelantamos el paso como para acercarnos cada día pero la distancia se mantiene, siempre nos parece la misma
No será que la estamos confundiendo con algo superior es decir un estado de plenitud difícil por no decir imposible de alcanzar. En la vida cotidiana como escribo con frecuencia se hace necesario fijar la atención en las pequeñas situaciones que nos pueden aliviar el día, no digo conformarse con poco.
A veces nos apresuramos tratando de buscar un objetivo concreto y cambiar o modificar el rumbo que hemos tomado. Debemos abrir el campo de visión y encontrar pequeños detalles y no los vemos a nuestro alcance pero pueden estar a nuestro lado. Pudiera parecer un poco romántica la idea, pero está ahí la posibilidad. Ese árbol florecido que se nos antoja hermoso, el rayo de sol al amanecer que puede penetrar en la habitación, el canto de un ave, el saludo de un vecino o la sonrisa de alguien al pasar, un buenos días y en qué puedo servirle de un empleado público, encontrar el producto que deseamos, o cualquier otra situación inesperada. Es verdad que estas últimas situaciones son las más veces irritantes.
Pues como se ha dicho en otros temas la felicidad está dentro de ti, viaja contigo y puede ser pequeña pero necesitamos darle un espacio y debe ser algo cotidiano. Ese bienestar y la tranquilidad que deseamos ya la tenemos y a veces nos cuesta aceptarlas. Hechos y situaciones imprevistas se nos presentan y en ellos puede haber algo de positivo.
No dejemos a las malas influencias entrar en nuestro espacio. Pequeñas acciones nos pueden satisfacer y son muy necesarias en nuestras vidas.