Punto de
Vista. El tema de hoy. Hay que aprender a esperar.
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Imagen de internet. |
Todas las
personas hemos tenido y tenemos momentos
en que ha sido necesario esperar y la vida cotidiana en Cuba nos impone
esta práctica para casi todo lo que
necesitamos, situaciones que conllevan aprender a esperar el tiempo en que
podemos acceder o recibir un servicio de
cualquier tipo y a cualquier instancia.
Si a eso le
agregamos el proceso de digitalización
que estamos sufriendo, es decir que se está instaurando para la mayoría de los servicios y que los problemas de falta de materias primas, de fluido eléctrico, de combustible, además de la falta
de atención en numerosas entidades y el tema de la falta de conexión
del sistema que afecta a los cajeros y
las cajas registradoras de los comercios y hasta de los sistemas de información de los servicios de salud demandan
aprender a esperar y necesariamente no en ningún centro de educación o
de capacitación, sino en la práctica,
durante la gestión.
Uno de los
lugares que más exigen de la espera es en las paradas de ómnibus urbanos, con
tiempos en los que en ida y regreso puede emplear alrededor de 5 horas y en
algunas rutas más.
Sin tener en
cuenta los deseos o necesidades del tiempo justo en que necesitamos para
resolver una situación es importante que tengamos claro qué hacemos en el
tiempo de espera y cuáles son las decisiones a tomar.
Lidiar con el problema y manejarlo nos asegura un
camino de calma y nos protege de las sorpresas
que puedan aparecer. Entre ellas,
dejar de acudir al lugar determinado,
perder el turno para uno u otro servicio, solicitar cambio de fecha para la
actividad y así, las cosas.
Mientras
aprendemos a esperar debemos observar la
realidad que se presenta ante nosotros
para tomar las decisiones correctas.
La angustia
puede aparecer y te impide que puedas
reaccionar con claridad ante el próximo paso, entonces lo más importante no es saber dónde estamos
sino cómo llegamos hasta donde vamos.