Punto de Vista. El tema de hoy. La violencia fenómeno de nuestro tiempo.
En días anteriores nos hemos referido a la necesidad de la comunicación, al yo, a mi mismo, al egoísmo y ahora comentamos acerca del flagelo de la violencia.
Los padres gritan improperios a los niños, el joven niega atención al anciano, un discapacitado es desalojado la casa, una joven atropellada o asesinada por celos del amante, el joven agrede a otro con armas punzantes.
El fenómeno no es totalmente nuevo, acompaña al ser humano desde antes de la civilización, en la Biblia se hace referencia al homicidio cuando Caín asesina a su hermano Abel.
Las causas de la violencia son multifactoriales, concurren elementos sociales , crisis económica, aumento de la densidad poblacional, desempleo, miseria, impunidad, exclusión de minorías sociales, étnicas, religiosas o políticas.
No escapamos de ese flagelo, que para algunos comienza a ser preocupante, teniendo en cuenta que cualquier expresión que separe, marque una diferencia y actúe como elemento de exclusión constituye una manifestación de violencia. Se aprecian causas como el alcoholismo, promiscuidad, hacinamiento, coexistencia de varias generaciones en un mismo espacio doméstico.
Al acercarnos al criterio de especialistas en el tema, algunos plantean que el agresivo nace, y el violento se hace.
Entonces la agresividad sana, es la que hace que el ser humano sea competitivo, es decir que se imponga a las dificultades en busca de un proyecto. No obstante si se escapa del control de un rango medible, puede ser perjudicial.
Digo, la cuestión es cómo se modula esa agresividad que está presente en la actividad deportiva y en la base de cualquier competencia
Se conocen algunas formas de violencia, entre ellas la instrumental, es la que aplica un individuo que aprende a ser violento para conseguir un fin es decir, hacer lo suyo, de que los hay, los hay. La violencia reactiva o impulsiva que depende del temperamento de las personas. Se comparte una violencia que diría comunitaria y social en la vida cotidiana. Por ejemplo en los medios de transporte masivo, la gente grita, se empuja, se altera y entre otras cosas se van a los puños y a las carteras de la mujeres y a los bolsillos de los hombres lo mismo le extraen la billetera o el celular.
Se sabe que los ómnibus vienen abarrotados de personas deseosas de llegar sus destinos que no por eso debemos irrespetar la cola, subimos a empellones a la célebre frase, ‘’sálvese el que pueda’’. Es posible la presencia de una embarazada o con niños en brazos, impedidos físicos, ancianos. Muchas veces parece legitimarse la violencia. Políticas hay sobre la no violencia, pero la realidad impone sus reglas, no se trata de voluntad política. Recuerde. ‘’Las palabras desconsideradas hieren como espada, la palabra justa y dulce es el remedio’’.