Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

jueves, 4 de agosto de 2022

“El tiempo de recorrido entre dos puntos no depende de la voluntad sino de los medios”.

 Reconocer no es conformarse. El tema de hoy, “El tiempo de recorrido entre dos puntos no depende de la voluntad sino de los medios”.

Ejemplos simples lo demuestran, desde la antigüedad sabemos que la distancia más cerca entre un punto y otro es la línea recta que los une. Lo que no dijeron los filósofos fue que un tiempo determinado de recorrido solo sería posible por los medios, no totalmente por la voluntad del individuo. Está demostrado que el tiempo de recorrido es variable, no cambia la distancia entre los puntos.

Se puede apreciar que por la vía de ómnibus Nacionales tomando como punto de partida Santiago de Cuba y el destino la Habana, de no aparecer contratiempos de cualquier índole el recorrido puede hacerse en 15-16 horas más bien no solo depende del tipo de vehículo sino de la línea que representan, en este caso, Vía Azul, Transtur, Transgaviota o las propias Yutong de Ómnibus Nacionales. Si para el mismo recorrido utiliza el ferrocarril, entonces le parecerá mayor la distancia (que no varía), sino los inconvenientes propias del medio, puede ser el cruce con trenes de carga, algún descarriló, trabajos en la vía o animales sueltos y los trámites de circulación y permisos de vías. Puede el tiempo de recorrido de la misma distancia extenderse hasta 24 horas, con el normal cansancio y agotamiento. Los pagadores de promesas hasta el cobre se han demorado hasta meses, aún con encuentros de recibimientos populares y acompañamientos mediáticos y los caminantes solitarios que han recorrido el espacio en mayor tiempo. Por supuesto por vía aérea sólo en minutos, se unen los dos puntos. Está clara la idea. Entonces este fenómeno tan simple conduce a determinar que los medios disponibles determinan el tiempo de recorrido entre el punto de partida y el próximo. Por tanto deja de ser importante el precisar el tiempo necesario para llegar al punto de referencia, en todo caso lo importante será el empeño por rebasar la distancia y correr los riesgos de la velocidad y los obstáculos que pueden ser diversos. Cuántas veces hemos tenido la necesidad de movernos de un punto a otro, inclusive en el mismo territorio y ha sido necesario desistir del empeño por no disponer del medio. Por tanto no está determinado totalmente por la voluntad o el deseo. Más de una vez hemos invitado a la familia o amistades para visitar un familiar, ir a la playa u otro motivo y no ha sido posible, no ha podido cumplir las expectativas por no disponer de los medios y los recursos. Entonces se somete al cuestionamiento por cuanto diversas causas no le permitieron cumplir su deseo. Luego entonces lo más importante para emprender un proyecto y garantizar su éxito debe evaluar primero de qué dispone para el viaje o la fiesta y no se arriesgue a fomentar expectativas que ni usted mismo sabe si puede hacer la actividad y mover a sus familiares y amigos. Luego entonces, cuál es la opción, desistir del empeño, resignarse o lanzarse al intento para ver si se puede o no lograr. O decidir sino es de apuro, será cuando se pueda...

miércoles, 3 de agosto de 2022

Cuestión de leyes?

 Reconocer no es conformarse. El tema de hoy. Cuestión de leyes? O, Ay vecino!

 

— Todo lo escrito no es ley, pero toda ley escrita se convierte en obligado seguimiento o, al menos, en norma o regulación que vale la pena exigirla y hacerla cumplir. Por ello en la historia de la humanidad existen tantas y tantas leyes, que han ido marcando y establecido un orden de cosas en el desarrollo social, unas veces más y otras menos en correspondencia con lo que se aspira. En la actualidad el problema no es la cantidad de leyes, sino el hacerlas cumplir. Pongamos algunos ejemplos: En la noche no faltan los sonidos. Están los que no dejan de anunciar su presencia, la cantata de un grillo, el pleitear de gratos enamorados, el celoso ladrido de un perro, al que al dueño no le molesta, el ruido de los autos y otros que ocurren y se cuelan por cualquier lugar. Pero el sonido estridente de un equipo de música que le invade el espacio a cualquier hora y el volumen convierte la pieza musical selecta (que muchas veces no lo es), en puro y ensordecedor ruido proveniente del portal de vecino, del auto que se detiene en la puerta de su casa y el que proviene de esos coches tirados por caballo que se escuchan a tres cuadras de distancia y obligan al pasajero a escuchar a veces canciones irrespetuosas o no te permite  comunicarte con quien te acompaña. Qué triste que nos ataquen y nos incomoden porque además enferma, agrava los padecimientos cardiovasculares, eleva el colesterol y provoca insomnio, fatiga y falta de concentración, perdida de equilibrio, cefalea y más daños. Produce interferencia en la comunicación y estrés, Además de los daños físicos y psíquicos vulnera las relaciones de convivencia. Lo peor es como decía mi abuelo; en esta tierra sobran los búhos del hortelano, que ni duermen ni dejan dormir. Y lo hacen para atraer la atención sobre algo que no resulta simpático. Esos irresponsables proliferan por todas partes y te hacen vivir su propia fiesta. Te guste o no te vuelan por debajo de la puerta o por las rendijas de las ventanas el dañino ruido sin contemplaciones, a veces procede de vehículos o motonetas sin silenciador, (que sí las leyes se cumplieran) no afectaría a los vecinos por estar prohibido.

Dígame si alguna vez no lo han cercado en su casa con uno de esos reguetones hasta ofensivos y usted no sabe qué hacer. Me creería si le digo que nos sobran los derechos? Porque la ley ya existe. Y con su letra la posibilidad de hacer prevalecer la calma en nuestro espacio. Hay varios organismos a quienes corresponde actuar. Existen las supuestas medidas, multas confiscaciones entre otras. Ante tamaña indisciplina social no resulta fácil echar mano a los derechos cuando aspiras a un pacto de respeto con los vecinos, con afecto y fraternidad y respeto a la convivencia más que por una ley. Entonces Ay vecino! Que dice entre otras la ley; En Cuba se dispone de leyes para proteger contra el ruido. La ley 81 97 del Medio Ambiente en el Artículo 147 señala que está prohibido emitir, verter o descargar sustancias o disponer desechos, producir sonidos, ruidos, olores vibraciones y otros factores físicos que afecten o puedan afectarla salud humana o dañar la calidad de vida de la población.

Las personas naturales o jurídicas que infrinjan la prohibición establecida en el párrafo anterior, serán responsables a tenor de lo dispuesto en la legislación vigente. Además, el Decreto Ley No. 141/1988, del Ministerio del Interior, considera tales alteraciones una contravención del orden público. Y en el Decreto Ley 130, modificado sobre Seguridad vial se explicita lo relacionado al respecto.

Entonces, no se trata de acumular números de Gaceta Oficial con más y más leyes, sino hacerlas cumplir.

Si estas leyes han sido derogadas deben darse a conocer. Al menos en este Lindo Cabaiguán, al decir de Arturo Alonso, músico y compositor de la emblemática canción con este tema.

Buscando un culpable.

 Reconocer no es conformarse. En la página profesorjfco.blogspot.com el tema de hoy. Buscando un culpable.

Los seres humanos por naturaleza tenemos tendencia a protegernos de las culpabilidades. No nos gusta ir a la cama y sentir que nos llegan ideas acusatorias. Para protegernos las más de las veces echamos la culpa a otros y sentimos alivio, encogemos los hombros y nos da cierta tranquilidad al reconocer que no es nuestra la culpa por supuesto no es importante la causa. Sobre ese tema por demás controvertido e interesante que muchas veces quedan en el aire leí un comentario del profesor universitario Roca Perara, y buscando referencias al respecto señala; Es una tendencia humana tratar de influir sobre el comportamiento de un “otro” o responsabilizarlo de una situación determinada. Lo complicado estriba en las formas que utilizamos para lograr estos propósitos,-afirma: “…si es por medio de la persuasión y el razonamiento con la o las personas o si, por el contrario se intenta la imposición autoritaria desde posiciones de fuerza y poder”. Es lamentable que se utilice este último método de forma tan reiterada, aunque sea con la mejor de las intenciones. Sentir que nos inculpan conduce a que nos sintamos malos, culpables. Y no se trata de los justificados reproches en un momento dado por lo mal hecho, sino de la permanente censura a nuestra integridad para sentir que nos han manipulado los sentimientos, digo manipular porque es este y no otro el estilo de comunicación que acentúa la culpabilidad para mantener el control sobre nosotros.

Este estilo de comunicación lo apreciamos en las relaciones personales, en las amistades, en el plano doméstico, en la sociedad cuando se acude al chantaje emocional o “ayudas” persiguiendo lealtad y subordinación. En estos tiempos es frecuente el culpar a otros o que nos culpen de lo que no es, estando consciente que a quien se alude no le corresponde el error ni es el causante del problema en cuestión. Resulta una buena forma de evadir una responsabilidad y de no ir a la causa del asunto, a usted al otro se le culpa de los resultados negativos, de la incompetencia y de otras cosas, aunque se diga que es propio de humanos.

domingo, 31 de julio de 2022

Continuación: Tomar decisiones sin temer al día siguiente

 Reconocer no es conformarse. Continuación: Tomar decisiones sin temer al día siguiente. 

Sin embargo, en situaciones límites también podemos optar cómo vivirlas; podemos hacerlo como aprendizaje y superación o como tragedia que nos inmoviliza, sintiendo que solo nos resta padecer. Como vemos tanto lo que consideramos positivo, como lo negativo podemos enfrentarlo de maneras diferentes, ya te comenté que no tenemos una sola opción. Nos ocurre que al paso del tiempo, nos damos cuenta que mucho de las cosas que hicimos (creyendo fueran apropiadas y nos costaran daño físico o emocional) lograron que renunciáramos a lo que en verdad desearíamos vivir, o intentar alcanzar la vida que anhelábamos así es como tardíamente nos lamentamos de lo que podía haber sido si en lugar de haber tomado la decisión hubiéramos decidido lo contrario. Que nos hayamos equivocado en tiempos pasados no justifica seguir haciéndolo en el presente.

 Cabe preguntarse: Qué pasaría si a los hechos que ya son historias pasadas lo comenzamos a ver con una visión diferente a la que estamos acostumbrados? Qué pasaría si en lugar de quedarnos con los reproches y la pena de lo que no pudo ser, lo tomamos como experiencia útil y nos aventuramos con la mayor disposición a lo que vendrá? Mire si de todo lo vívido fuésemos capaces de asimilar la lección aprendida, le aseguro no cometeríamos los mismos errores. Hay momentos o etapas difíciles por las que nos es imposible escapar, resulta complicado ver la salida y encontrar soluciones, los cambios necesitan de un proceso largo y trabajoso en ocasiones, pero cuando rompes la cadena a la que estás atado el efecto es maravilloso. Cuando empiezas a tomar decisiones de cambio para bien, se siente mayor seguridad, se comprueba que somos los artífices y nadie está decidiendo por ti.

En momentos de cambio priorizarse es fundamental, pensar en las necesidades, tener en cuenta lo que se siente y lo que se desea. Cuando por encima de las dificultades y pruebas a los que nos sometemos lo que pensamos y sentimos dependerá de cómo actuamos y es cuando mejor podemos estar.

Cada día necesitamos ser más conscientes de decidir a nuestro favor, no le hagamos el juego de responsabilizar a otros en que elijan por nosotros y qué hacer en los que nos toca vivir, decide tú.

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