Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

domingo, 19 de septiembre de 2021

Quién recuerda la Provisional 70'?

Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. Serie Cuentos variados. Allá por los años 70 se produce en el país una explosión de estudiantes de secundaria básica, que demanda la construcción de centenares de ESBEC,(escuelas secundarias básicas en el campo), tantos los alumnos que para el 75–76 fue necesario construir decenas de instalaciones de ese nivel que recibieron el nombre de Provisionales, y se identificaron por números. Así en este territorio fueron varias, que daban cobertura a centenares de muchachos de zonas rurales. Por supuesto creció la demanda de profesores y directivos. De una de estas instalaciones surge el cuento de hoy. Que más que ello es una anécdota que el autor por razones de trabajo conoció, y el protagonista una persona trabajadora, de campo y con experiencia en el trabajo con la educación de adultos.

Provisional 70, Tres Palmas, Cabaiguán


Por necesidades del organismo es designado director de una de las provisionales, pronto alcanzó un nivel reconocido en la actividad productiva, organización y sobretodo en la esfera cultural. Ante la anunciada visita de inspección del Organismo Central, la referida instalación fue seleccionada para representar la entonces región espirituana. Uno de los objetivos del control estaba dirigido al cumplimiento de la Indicación Décima del Ministro de Educación,( que establecía que los directivos de los centros educacionales debían impartir docencia en al menos un grupo), no siempre cumplida por las Mil y una razones a la que se enfrentaban los directores de esos centros. Las que no pretendo señalar.

Los alumnos de tal centro, de campo todos en la zona rural de Fomento, la escuela se encontraba en el territorio de Tres Palmas, municipio de Cabaiguán.

Al fin la esperada visita, como es habitual, los factores presentes. El saludo y presentación. De inmediato planteados los objetivos y: Bueno director, cómo anda la Décima por aquí?. Rápido con la respuesta y su argumentación.

— Eso es lo que mejor anda aquí, pregunte al director municipal, todos los alumnos son del campo, usted sabe que en las zonas campesinas hay tradición de cantar puntos cubanos y aquí en Sancti Spíritus tonadas yayaberas... hay que controlar eso porque en el matutino y el vespertino todos quieren improvisar muchos son poetas y cada día se cantan 10 o 15 décimas...Los presentes sumidos en un silencio absoluto, el funcionario de momento no pudo hablar. —Mire compañero si va a estar aquí más tiempo lo podrá comprobar en la formación de la 1, ya están preparados para cantarle...!

Una invitación a visitar los albergues, a intercambiar con los docentes y no se volvió a tocar el tema de la Décima. En las conclusiones el reconocimiento al centro por el orden en general, por el trabajo cultural y la indicación correspondiente para priorizar el trabajo docente y tener presente al compañero para cuando se abriera una escuela para cantores en la región.

sábado, 18 de septiembre de 2021

La enfermedad del animalito.


 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. De la Serie Cuentos variados. Hace unos años por las calles del barrio, no se escucha el tilín tilín de la campanita ni el alegre bullicio de los niños, paseando en el pequeño y destartalado coche, conducido por un señor popular, cuyo nombre no recuerdo, que por 20c daba vueltas por algunas cuadras, el coche tirado por un burrito pequeño y peludo como Platero el del cuento de Juan Ramón Jiménez. Este recorrido de cada tarde se disfrutó por varias generaciones. Aún se recuerda y no dudo haya algún seguidor de esta página que paseó en el alegre coche y hasta ayudara a sonar la campanita y darse el gusto de guiar al burrito en algún momento, o tal vez acompañar a un pequeño por esa gira.

Ilustración del burro,  por el autor.


Después de la jornada y bañado el animalito lo ponían a pastar en un potrerito donde los niños del barrio jugaban pelota.

De ahí y con el burrito de protagonista surge este cuento: En horas de la tarde el padre de un pequeño que conocía el animal, al regresar de la escuela, observa algo extraño y le llama la atención el largo órgano reproductor que casi arrastraba al suelo y fuera posible estuviese pensando en alguna burrita. Papá— alarmado el pequeño—, que le pasará que tiene esa cosa colgando. — nada mi niño—, eso es que está enfermo. No ofreció más explicación.

Al siguiente día, el burrito pastaba donde siempre y en el camino por donde transita el niño y esa tarde lo acompaña la madre. Niño al fin y compadecido,— Mira mamá, seguro esta semana no puedo pasear en el coche porque el burrito está enfermo... La madre mira, ve la enfermedad del noble burro y exclamó: “hay mi hijo, yo quisiera que tu padre tuviera la salud de ese animal...”!






viernes, 17 de septiembre de 2021

No encuentro ese país!!!, al final lo vas a encontrar, para los de mi generación.

Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. De la Serie Cuentos variados. Ocurrió por la década del 70(década prodigiosa como se conoce musicalmente) durante el curso mensual de formación de profesores Emergentes, por la zona de Sagua la Grande, en la entonces provincia de Las Villas. Un alumno que se formaba como profesor de Secundaria Básica en la especialidad de Geografía e impartía clases en una ESBEC, muy estudioso, muy disciplinado, muy preocupado por las tareas del estudio independiente muy destacado en clase porque además estaba muy enamorado de la profesora de la asignatura y no quería quedar mal. Se ausentó del encuentro por trámites del Comité Militar, y por lo serio  que se caracterizaba regresó en horas de la tarde al albergue, ante todo preocupado por las orientaciones y la tarea evaluativa. Uno de sus compañeros, muy jaranero, le explica que mañana tiene tarea evaluativa, le corresponde a él exponer a nombre del equipo y de inmediato le indica buscar la libreta y copiar la tarea: —buscar en el planisferio “El país de los sueños” y explicar dónde se encuentra y su importancia en la actualidad ( por supuesto en aquel entonces). Pasado el horario de la comida y a la búsqueda de bibliografía, mapas y el mapamundi giratorio que pidió en la improvisada biblioteca. Llegó la hora del estudio independiente y con la escasa luz del comedor, el disciplinado alumno-profesor comienza la infructuosa búsqueda del “país de los sueños “, aquella bola mapificada, giraba y giraba incesantemente, buscaba y volvía a buscar continente por continente una y otra vez, y nada. Llegó la hora de dormir y el jefe de grupo, y el profesor de guardia indican pasar a los cubículos del dormitorio. El disciplinado ahí, inalterable, de vez en vez e intencionadamente otros compañeros consultan otras localizaciones. Caballeros por favor no molesten, no ven que estoy enredado y en esta bola ni en los libros encuentro el dichoso país y no voy a quedar mal ante la profe, pero de aquí a mañana lo encuentro. El director del curso en el control del estudio, preocupado por el compañero, se dirige a él, pone la mano al hombro y sin conocer sobre la situación, le recomienda descansar. — Director, usted sabe por qué me ausenté, resolví y regresé por tener evaluación mañana—, ahora como no pude aclarar las dudas tengo que sacrificarme. —bien, le autorizo un rato más... a las dos de la mañana, nada de localizar la tarea. Para lograr que fuera a dormir, el profesor de guardia le dice: alumno lo lamento pero tengo que apagar la luz. Recogido el material de estudio y a la litera. No se dormía pensando en la evaluación, además debía levantarse a las seis, para la guataquea de caña hasta las 11, llegar al albergue, bañarse y almorzar para estar a la 1 en el aula. Antes de dormir pregunta al compañero de arriba de la litera— oye, estás dormido. Tu nunca has oído hablar dónde se encuentra el país de los sueños?. — No fastidies más, duerme y sueña, y mañana oyes al programa de radio progreso “Nocturno” y verás que lo encuentras.

Ahí se los dejo: Cristina y los Stop (1968) https://youtu.be/rG-ox5bzbq4

Crsitina y los Stop


 

 


jueves, 16 de septiembre de 2021

Serie cuentos variados. Tanto tiempo y no lo sabía.!

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. Serie cuentos variados.

Por una de las numerosas sitierías del centro del país, un isleño a quien conocí tenía un inmenso cariño por los gatos, tanto era que cualquier animalito que encontrara abandonado en el camino real, guardarralla, callejón o trillo lo tomaba y hasta el rancho de guardar maíz no paraba. Ahí podía ver felinos de los más diversos colores compartir y además según él cumplían una función importante pues estaban atentos a evitar la presencia de las ratas y ratones en el improvisado almacén o en el rancho vara en tierra depósito de los instrumentos de trabajo desde los frontiles, el yugo para los bueyes hasta un par de hamacas de saco para la siesta del mediodía de los partidarios. Decía: — duerma tranquilo que por aquí no hay rata que aparezca a media legua.

 Alguien le había comentado sobre un gato elegante que había en la casa de un familiar en el pueblo, sobre el color, mansedumbre y convivencia con las personas, además— le decía—, mire ni maúlla.

—Caraj, mi amigo si me dice donde vive tu pariente, de que vaiga al pueblo, lo primero que voy a hacer es llegar a esa casa. Ofrecida la dirección verificó una y otra vez la forma de llegar donde el reconocido gato. No tardo mucho en que tomó la guarandinga de Antolín, isleño también y…,al pueblo. Ratificó la dirección con el chofer que conocía la familia donde vivía el gato.

 Cachimba con su correspondiente carga de picadura de su cosecha a la boca ansioso por en encontrar el objetivo, — hasta intención de ofrecerle hasta un puerco a cambio del prospecto. Después da algunas cuadras caminando y preguntando, al fin en una ventana enrejada de muro interior, el gato, presentía algo increíble, pero gato al fin, le esperaba la sorpresa de la vida, —según comentaba con la familia y vecinos de la sitiería. Una elegante señora acaricia al felino, no sabía cómo dirigirse a la elegante mujer orgullosa de su animal.

Decidido: Señora, he venido del campo a ver su animal, me han hablado mucho sobre el, se lo compro y pago bien. Eran muchos los deseos de venir hasta aquí y al fin estoy ante la dueña de ese animal que quiero tener. —Señor, me está enamorando así, de así? —No, no se confunda le hablo del gato ese, yo tengo varios allá en el campo, pero como ese tan lindo, ninguno. Ud me perdona por una pregunta que le voy a hacer, antes lo observa en detalles, lo serio, el color de los ojos, un collar al cuello, y sobre todo el abundante pelo y grosor del rabo. —Dígame mujer que clase de gato es ese o de qué raza?. —Mire amigo, ese gato es de Angora. Queda de momento pensativo. —Por qué usted lo sabe?, —sobre todo porque tiene el rabo gordo y peludo. — Quien me lo iba a decir, tanto tiempo siendo yo de ese lugar y no lo sabiaaaa.....!

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