Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

jueves, 28 de octubre de 2021

Te pagaron con monedas?

 

Punto de vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. De la serie Cuentos variados. —.

Les propongo una versión de uno de los cuentos del libro de mi autoría “Manuel y Musiño”. Andanzas por el veguerío. El que puede adquirir en la plataforma de Amazon. Encontrará varios cuentos de humor, fabulaciones y refranes. En las fiestas carnavalescas, semanas de Cultura y otras celebraciones en los poblados, se establecen relaciones entre jóvenes, comparten en los bailes y es frecuente encontrarse de nuevo, sobre todo si se acompañan y como se dice entre los campesinos “jalar agua”, es decir bailar moviendo el brazo de arriba hacia abajo. La muchacha llega a la fiesta acompañada de la madre, es bonita, joven y no tiene novio, de la guarandinga llegada del pueblo cercano varías personas arriban al círculo del poblado. —Joven, me concede una pieza, toma de la mano a la muchacha y al centro del salón, esa noche la música es de un conjunto que interpreta boleros a petición y alguno que otro danzón. La joven baila un poquito cautelosa, no conoce a su compañero de baile, bailan en el “balcón aquel”, de Tejedor, acompañan al cantante y se produce un acercamiento, la vieja observa, la muchacha viste un bonito vestido, de frágil tejido. Con las últimas notas, ya tomados de la mano a dirigirse a la cantina y la invitación a la madre, esta aprovecha que el joven va hasta el mostrador, para alertar a la hija de que es muy pronto para tanta pegadera .El hombre compra algunos pan con jamón, cervezas y ya juntos les brinda más cosas, si quieren cerdo asado, o una cajita con comida, —no escatimen, —,que cobre hoy.....,! El conjunto afina, ofrecen un tanda de danzones, la pareja al baile, la interpretación de Son de Almendras, la comunicación más estrecha, la vieja observa, un poco preocupada, la relación avanza. —Estoy pensando, invitarles mañana a una comida. Tengo dinero, del cobro de hoy. Se acercan más. —Si, ya me estoy dando cuenta que te pagaron con una barra de monedas de a peso...!



miércoles, 27 de octubre de 2021

Yubisisleydi y Lilianne.

Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. De la serie Cuentos variados. -

Hoy un homenaje a quienes cumplen años en este día. Una historia apasionante de los cumpleaños de Yubisisleydi y Lilianne. Ahí les va. - Yubisisleydi, una niña con una educación formal y una conducta excelente, cumple años hoy. Lilianne, vecinita también, juntas comparten él aula, repasan, juegan algunas veces, aunque van a la escuela por separadas, una en auto y otra a pie. Yubisisleydi vive con la mamá, un hermanito y el abuelo, la madre no trabaja por atender al pequeño, el abuelo jubilado, pero un hombre de bien trabajador destacado. La niña al levantarse recibe el abrazo y el beso de la familia, le ofrecen cariño, y como es grandesita ya admite explicaciones. —Mira mi amor, quisiéramos celebrarte el cumpleaños, pero tu abuelito cobraba la chequera hace unos meses los días 15, por ahí más o menos, ahora después de ajustes del país ahora lo hace a partir del 23 . Y él es quien dispone del dinero. Tú sabes que la carne de cerdo vale a 120 cup la libra, una croqueta a 3, un kake para tres personas 150, los refrescos se venden en MLC y así. El abuelo que escucha la explicación, toma unos pesos de la billetera casi vacía, —Mira Yusy, toma esto y cuando pase Manuel el vendedor de dulces y galletas le compras una barrita de maní molido, una barrita de leche o de dulce de guayaba, esa aunque chiquitica vale 35 pesos y las otras 30. Una para ti, otra para tu hermano y la otra para tu amiguita Lilianne. —Gracias abuelito lindo, por ese regalo.

En horas del mediodía se detiene frente a la casa de Lilianne un panel de una Corporación del estado y bajan un kake de chocolate, unas cajas con refrescos y otros insumos. Las niñas conversan en el portal de Yubisisleydi, ajenas al asunto. Pasado un rato Lilianne pasa la calle y a su casa. Todavía saboreaba un pedacito de maní molido que le había ofrecido la amiguita. Al ver en la mesa lo que había recibido.—Mamá, le voy a decir a Yusi que venga al pica kake y traiga al hermano.—.

—Ay ...tú sabes que la cosa no está buena, no debe haber aglomeración, y además dentro de un rato vienen los 5 niños de mi jefe, y algunas personas, de mi trabajo y de la compañía...-

—Mamá, de quien es el cumpleaños?....

—Fíjate vejiga, aquí decidimos tu papá y yo...- El año que viene , si Dios quiere, te haremos el cumpleaños con todos los alumnos de la escuela, sus padres y abuelos, ya verás.

En la casa de Yusi, ella y su hermano comen barrita de leche y dulce de guayaba, juegan y cantan felices, acompañados de la madre y el abuelito, los vecinos pasan y les dan las felicidades. En la casa de Lilianne, pican el Kake, brindis no para niños, música y nada de distanciamiento.

La niña pide le den su cajita, la toma pasa la calle y hasta la casa de Yubisisleydi. —Toma vengo a compartir contigo, vamos a celebrar aquí... Todos comieron del brindis. Días después algunos de los participantes del “cumpleaños de Lilianne, compartían la COVID y la familia de Yubisisleydi sanos pero sin oportunidades.

jueves, 21 de octubre de 2021

Los amores de Inocente y Carmelina(conocida como Candela).


Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. De la serie Cuentos variados. -

Una reflexión y los amores de Inocente y Carmelina(conocida como Candela).

Cuando se extraña el lugar, lo que en realidad extrañamos es la época que corresponde al lugar. No se extraña los sitios sino los tiempos, por ejemplo el banco del parque de las primeras relaciones de amor, la sombra del álamo. Las promesas los sustos por el encuentro. No es el lugar los que nos da nostalgia es el momento y las circunstancias lo que nos produce el deseo de volver ahí, no nos damos cuenta que lo que extrañamos es como éramos en ese momento.

Inocente y Candela, ya octogenarios, se disponen a recordar, los tiempos en que a la sombra del álamo del parque a la salida de ella de la escuela, se juraban amor eterno (como la canción de Ana Gabriel), promesas y más promesas frente a la glorieta. Ya hoy desaparecida y en el lugar, un busto del Apóstol.

—Te acuerdas Candela de aquellos tiempos?. No menciona ni el banco ni la sombra del álamo. —vieja recuerdas el día que juramos ser sinceros, no ocultarnos nada. — Si que me acuerdo, pero tú eras del caraj...! —y tu Candelita. —Para cumplir ese compromiso, te seré sincero. Te acuerdas de Magdalena, no la de la canción los “amores de Magdalena “, aquella china que trabajaba en el mercado.

—Sí que me acuerdo.

—Ese cuerpo me lo eché. Y de Lucía, la rubia de la farmacia, la que tenía un cuerpo tremendo. —asiente con la cabeza que sí. —ese cuerpo me lo eché. Y de Cira la viuda con un cuerpo hermoso,

— Si Inocente.

De esa forma dice de Beneda, de Flor y siempre: ese cuerpo me lo eché.

— Si Inocente yo la sabía. —.

—Hablando de aquellos tiempos, te acuerdas de aquel Cuerpo de Bomberos que había atrás de la casa de nosotros, allá en el reparto? —Claro Candela—.

—Recuerdo alguno de ellos, por ejemplo Bienvenido, aquel bombero, grande se parecía a Mijail el Campeón Olímpico de Cuba. Le decían “tres patas”, no sé porque. Candela le dice: No lo olvido.

—Candela estás confundida, es otro negro.

—Inocente no estoy confundida. Así rememoran, los viejos tiempos.

—Bien Inocente, ya cumpliste tu compromiso, ahora yo. Tú me dijiste que te acuerdas de Bienvenido, y del Cuerpo de Bomberos, que eran como veinte hombres.

—Claro Candela, claro.

—Pues sepa usted Inocente...Que ese cuerpo me lo eché yo...!




miércoles, 20 de octubre de 2021

- Lo que no entiendo es por qué lo entiendo

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. De la serie Cuentos variados. - Lo que no entiendo es por qué lo entiendo. Hay una frase anónima de un isleño que dice: ”No es la cachimba la que tumba la bemba sino la constancia “. Y se dice que una gota y otra gota abre un hueco en una roca”. Hoy Punto de Vista le ofrece un cuento que ilustra ambas frases. La salida del pueblo hacia la ciudad cabecera provincial, no faltan personas de todas las edades, de ambos sexos y diferentes oficios que se sitúan junto a la carretera para coger una botella. Dentro de ellas una joven con uniforme de un centro politécnico, extiende el brazo, con el objetivo de llegar a tiempo a clases.

El auto se detiene, el conductor viaja solo, 

—Buenos días, “chofe”, me pude llevar. 

-Si, cierre bien y póngase el cinturón. —Gracias—. La música con canciones de Roberto Carlos se deja escuchar, precisamente esa que dice; “dos amores”....tarararara. De momento no hay comentarios, el conductor con más de dos decenas de años que la joven, puede ser su padre. —Bonita canción y un tema interesante, —No le parece?. Si tiene un mensaje, responde a secas el conductor.

—Usted tiene experiencia sobre eso?.

—Buena pregunta.-

—Compañero, usted viaja diario, lo veo pasar y casi siempre acompañado, hoy es cuando único he tenido la suerte de viajar solo.

— Así es, hay amigos que los llevo pero no tengo horario fijo y a veces voy a otro lugar y no me gusta hacer compromisos. Con el que tengo basta.

— Que pena, yo que tengo que ir día tras día al Politécnico.A veces llego tarde, la botella está de madre, otras veces por el niño me atraso, necesito un transporte estable.

No hay respuesta, el hombre ha sido claro.

—Va por la circunvalación?.

–Sí, paso por ahí.

—Me hace el favor me deja ahí, gracias.

—Regresa por la tarde a la hora de siempre?.

— A veces.

-Pudiera ir con usted, si lo considera déjeme un ladito.

—A qué hora termina las clases?.

—Ya a las tres estoy esperando carros, ahí enfrente. —ok—.

Unos minutos después de la hora, la señal el auto se detiene.

—Lo estaba esperando, sabía que vendría.

-No, confié en eso, le dije que no puedo hacer compromiso. Hoy fue posible, debo regresar más tarde, a veces de noche tengo actividad.....

—Lo hace frecuente?, si...!

—Ay compañero, yo debo venir a prácticas de estudio en ese horario y no puedo casi nunca, tal vez me pudiera ayudar. En el transcurso dos personas más abordaron el vehículo. La joven hace un gesto de desaprobación. —Las dos viajeras se quedaron a la entrada del pueblo. El auto se dirige hacia la casa del conductor, se detiene para que la joven baje. No lo hace en el momento, queda pensando. Pudiera acercarse a donde vivo, mi esposo está allá, no llegue pero conozca el lugar. Dicha la dirección, está bien, aprovecho a ver alguien que vive en esa zona.

Próximo a la vivienda el auto se detiene, la joven baja, y chao, nos vemos.

Un día y otro día, la gota que perfora la roca. Ya no es solo el viaje diario, la presencia en el centro de trabajo, la compañía a otros lugares, la constancia de la cachimba. En uno de esos días, la señal de la botella, lo que la joven ha considerado su asiento, está ocupado, más otro viajero en la parte posterior, el auto no se detiene. Al siguiente día fue posible. Una mujer en el asiento de alante y otra persona atrás. Los temas de conversación variados, el conductor habla poco, la joven nada. Ya al llegar al destino, se han quedado dos de los viajeros.

—Ayer me dejaste botada, venías acompañado, me imagino por quien.

—Si mí esposa. Viene conmigo algunas veces.

—No te preocupes, debías enseñarme quien es, sabré comportarme, debo saber que tienes dueña...entiendo que no quieras que te vean conmigo, entiendo que no quieras ponerle nombre a esta relación, lo que no entiendo es por qué lo entiendo!—no tengo celos con tu esposa, no perdonaría que tengas otra relación, ahora veo que como dice la canción, “dos amores”. Recuerdas que el primer día que me diste botella estaba puesta esa canción, te pregunté si tenía experiencia con eso y quedaste callado.

Cierto, se cumple lo dicho por el isleño, no es las cachimba quien tumba la bemba, sino la constancia...!

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