Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

viernes, 17 de septiembre de 2021

No encuentro ese país!!!, al final lo vas a encontrar, para los de mi generación.

Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. De la Serie Cuentos variados. Ocurrió por la década del 70(década prodigiosa como se conoce musicalmente) durante el curso mensual de formación de profesores Emergentes, por la zona de Sagua la Grande, en la entonces provincia de Las Villas. Un alumno que se formaba como profesor de Secundaria Básica en la especialidad de Geografía e impartía clases en una ESBEC, muy estudioso, muy disciplinado, muy preocupado por las tareas del estudio independiente muy destacado en clase porque además estaba muy enamorado de la profesora de la asignatura y no quería quedar mal. Se ausentó del encuentro por trámites del Comité Militar, y por lo serio  que se caracterizaba regresó en horas de la tarde al albergue, ante todo preocupado por las orientaciones y la tarea evaluativa. Uno de sus compañeros, muy jaranero, le explica que mañana tiene tarea evaluativa, le corresponde a él exponer a nombre del equipo y de inmediato le indica buscar la libreta y copiar la tarea: —buscar en el planisferio “El país de los sueños” y explicar dónde se encuentra y su importancia en la actualidad ( por supuesto en aquel entonces). Pasado el horario de la comida y a la búsqueda de bibliografía, mapas y el mapamundi giratorio que pidió en la improvisada biblioteca. Llegó la hora del estudio independiente y con la escasa luz del comedor, el disciplinado alumno-profesor comienza la infructuosa búsqueda del “país de los sueños “, aquella bola mapificada, giraba y giraba incesantemente, buscaba y volvía a buscar continente por continente una y otra vez, y nada. Llegó la hora de dormir y el jefe de grupo, y el profesor de guardia indican pasar a los cubículos del dormitorio. El disciplinado ahí, inalterable, de vez en vez e intencionadamente otros compañeros consultan otras localizaciones. Caballeros por favor no molesten, no ven que estoy enredado y en esta bola ni en los libros encuentro el dichoso país y no voy a quedar mal ante la profe, pero de aquí a mañana lo encuentro. El director del curso en el control del estudio, preocupado por el compañero, se dirige a él, pone la mano al hombro y sin conocer sobre la situación, le recomienda descansar. — Director, usted sabe por qué me ausenté, resolví y regresé por tener evaluación mañana—, ahora como no pude aclarar las dudas tengo que sacrificarme. —bien, le autorizo un rato más... a las dos de la mañana, nada de localizar la tarea. Para lograr que fuera a dormir, el profesor de guardia le dice: alumno lo lamento pero tengo que apagar la luz. Recogido el material de estudio y a la litera. No se dormía pensando en la evaluación, además debía levantarse a las seis, para la guataquea de caña hasta las 11, llegar al albergue, bañarse y almorzar para estar a la 1 en el aula. Antes de dormir pregunta al compañero de arriba de la litera— oye, estás dormido. Tu nunca has oído hablar dónde se encuentra el país de los sueños?. — No fastidies más, duerme y sueña, y mañana oyes al programa de radio progreso “Nocturno” y verás que lo encuentras.

Ahí se los dejo: Cristina y los Stop (1968) https://youtu.be/rG-ox5bzbq4

Crsitina y los Stop


 

 


jueves, 16 de septiembre de 2021

Serie cuentos variados. Tanto tiempo y no lo sabía.!

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. Serie cuentos variados.

Por una de las numerosas sitierías del centro del país, un isleño a quien conocí tenía un inmenso cariño por los gatos, tanto era que cualquier animalito que encontrara abandonado en el camino real, guardarralla, callejón o trillo lo tomaba y hasta el rancho de guardar maíz no paraba. Ahí podía ver felinos de los más diversos colores compartir y además según él cumplían una función importante pues estaban atentos a evitar la presencia de las ratas y ratones en el improvisado almacén o en el rancho vara en tierra depósito de los instrumentos de trabajo desde los frontiles, el yugo para los bueyes hasta un par de hamacas de saco para la siesta del mediodía de los partidarios. Decía: — duerma tranquilo que por aquí no hay rata que aparezca a media legua.

 Alguien le había comentado sobre un gato elegante que había en la casa de un familiar en el pueblo, sobre el color, mansedumbre y convivencia con las personas, además— le decía—, mire ni maúlla.

—Caraj, mi amigo si me dice donde vive tu pariente, de que vaiga al pueblo, lo primero que voy a hacer es llegar a esa casa. Ofrecida la dirección verificó una y otra vez la forma de llegar donde el reconocido gato. No tardo mucho en que tomó la guarandinga de Antolín, isleño también y…,al pueblo. Ratificó la dirección con el chofer que conocía la familia donde vivía el gato.

 Cachimba con su correspondiente carga de picadura de su cosecha a la boca ansioso por en encontrar el objetivo, — hasta intención de ofrecerle hasta un puerco a cambio del prospecto. Después da algunas cuadras caminando y preguntando, al fin en una ventana enrejada de muro interior, el gato, presentía algo increíble, pero gato al fin, le esperaba la sorpresa de la vida, —según comentaba con la familia y vecinos de la sitiería. Una elegante señora acaricia al felino, no sabía cómo dirigirse a la elegante mujer orgullosa de su animal.

Decidido: Señora, he venido del campo a ver su animal, me han hablado mucho sobre el, se lo compro y pago bien. Eran muchos los deseos de venir hasta aquí y al fin estoy ante la dueña de ese animal que quiero tener. —Señor, me está enamorando así, de así? —No, no se confunda le hablo del gato ese, yo tengo varios allá en el campo, pero como ese tan lindo, ninguno. Ud me perdona por una pregunta que le voy a hacer, antes lo observa en detalles, lo serio, el color de los ojos, un collar al cuello, y sobre todo el abundante pelo y grosor del rabo. —Dígame mujer que clase de gato es ese o de qué raza?. —Mire amigo, ese gato es de Angora. Queda de momento pensativo. —Por qué usted lo sabe?, —sobre todo porque tiene el rabo gordo y peludo. — Quien me lo iba a decir, tanto tiempo siendo yo de ese lugar y no lo sabiaaaa.....!

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Los Espirituanos necesitan vencer.

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. Continúo contando historias de las tradiciones espirituanas o acontecimientos ocurridos. Les cuento sobre “las Retretas”, eso que a los jóvenes de hoy les suena extraño, este escritor las conoció de adolescente, no es otra cosa que una fiesta nocturna de origen militar y que los pueblos colonizados por España la convirtieron en actividad recreativa popular. En principio las Bandas Militares eran las que ofrecían conciertos en parques y plazas. En Sancti Spíritus la Banda Municipal de Conciertos tenía una bien ganada fama y los jueves y domingos en el Parque Serafín Sánchez, en el Antonio Maceo ( para los espirituanos de La Caridad” y en el Paseo Norte, brindaba conciertos de música espirituana, cubana e internacional, con especial danzones. El área donde actuaban se llenaba de público de todas las edades, años más tarde se les construyó una “Glorieta”, para facilitar la actuación, pero después de la década del 60, no se utilizó, esa gloria de la música se desintegró y por gestiones y otras gestiones no se ha vuelto a organizar, a pesar del desarrollo cultural de la ciudad. Desapareció una bella tradición.

Hace ahora 98 años, en el verano de 1923, hacia daños en esa ciudad y en especial en hogares de escasos recursos económicos, la fiebre tifoidea. La Oficina de Salud Publica prestó atención a la divulgación del asunto para evitar el contagio. La mayoría del pueblo no podía adquirir el medicamento salvador. Cientos de infelices murieron de una enfermedad curable, no se ha podido precisar la cantidad de fallecidos, la llamada Casa de Socorros, no daba abasto a los contagiados, se pudo controlar la epidemia. Actualmente a casi 100 años de esa epidemia la ciudad espirituana y sus municipios sufren la pandemia de la COVID, se encuentra entre las primeras del país en contagios y se incrementa el número de fallecidos, en algunos de sus territorios más que en otros de los que no se ofrecen las cifras para que la población incremente el sentido de responsabilidad y riesgos. El enfrentamiento a la enfermedad es el mayor reto, para las autoridades de Salud y los gobiernos locales, con la adopción de medidas que aún no detienen el contagio. Como en 1923, los espirituanos necesitan vencer .

martes, 14 de septiembre de 2021

De tradiciones espirituanas desaparecidas.

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. Para ustedes que han seguido las crónicas sobre el poblado de Paredes, les cuento sobre las fiestas populares más importantes en la Villa espirituana en las primeras centurias de la Colonia. Se trata de la Semana Santa o Pascua Florida y el Santiago, solo permaneció este último, En los días de la semana mayor—Semana Santa— se conmemoraba la crucifixión del fundador del cristianismo con varias procesiones, desfilando los dignatarios religiosos, políticos y militares y los feligreses que vestían costosas prendas y trajes, en las manos una olorosa vela encendida de cera, detrás el pueblo que en medio de la ignorancia de la época portaba velas de cebo, alabando distintas imágenes y algunos cargando pesadas cruces, otros pagan promesas caminando con pies descalzos o de rodillas. Las procesiones de Semana Santa tenían carácter racial muy definido. La del lunes santo, era dedicada a la oración del huerto, era sacada por los pardos y mulatos desde la Iglesia de la Caridad; la del martes, con el Cristo de la Humildad y Paciencia la organizaban los morenos y la del miércoles, específicamente de blancos, se permitía que al final de la misma desfilaran todos. En el resto de la semana eran frecuentes otras procesiones, entre ellas las del Santo Entierro. Las ceremonias comenzaban el domingo de Ramos y terminaban el domingo de la Resurrección con grandes festejos populares. La fiesta de Corpus Christi ofrecía todo un acontecimiento: la salida de decenas de esclavos con sus diablitos. Estos festejos tenían gran atractivo para el pueblo, tanto que con el decursar del tiempo las demás festividades desaparecieron y esta se integró al Santiago. Los diablitos ejecutaban rítmicas contorsiones y movimientos voluptuosos al compás de los tambores en espera de la salida de la procesión. Recorrían las calles durante el día, entraban en algunas casas y bailaban el “baile de los diablitos”. Curioso, los blancos aparentaban despreciar aquel ritmo, pero detrás de las puertas movían los pies al compás de la contagiosa música. Para las primeras décadas del siglo XX tanto en Sancti Spíritus y en sus poblados la tradición con algunas modificaciones y sin carácter racial se mantuvo, paralizada en la segunda década del mismo siglo, con aires de renacer como digna tradición popular de fe y unidad del barrio. Por hoy esta página con el recuerdo de una época.

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