Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

lunes, 14 de junio de 2021

Reconocer no es conformarse. Parte XXI

Saber en quien confia...

Versión de la fábula del León, la vaca,  la cabra y la oveja.  Interesado en organizar una cacería, el  león  convoca una reunión con la vaca,  la cabra,  y la oveja para coordinar una cacería,   (algo así como una cooperativa) se dirigen al monte,  dispuestos a lograr su objetivo.  Entre todos logran  capturar un ciervo; una vez sacrificado  el león lo parte en cuatro. Al comenzar la distribución dice a la compañía,  la primera parte es para mí porque ustedes saben que me llamo león, no se opondrán a darme la segunda porque como ven soy el más fuerte,  la tercera me corresponde por ser el jefe y tener más valor. Y si tocan la cuarta  parte se pueden ir despidiendo porque ninguna quedará con vida.  Moraleja,  el honrado como la vaca, inocente como la cabra y Manso como la oveja, no se deben juntar ni crear asociaciones con leones. Reconocer no es  conformarse.

domingo, 13 de junio de 2021

Reconocer no es conformarse. Parte XX

No es lo mismo aunque se pronuncie igual.                                   

Así decía Pascual  por los últimos años de la década del 50 del pasado siglo, por uno de los barrios espirituanos empujando un carrito  para venderlo helados en los conocidos barquillitos  que imitaban barquitos de pescar. Si es espíritus  y un niño por esos años se recordará  se encontraban por todos los repartos.                

 Pascual, hombre emprendedor de procedencia canaria después de haber trabajado en diferentes oficios contrae matrimonio con una joven mulata, conocía a otros paisanos  que habían prosperado en  diferentes negocios y decidió con los ahorros probar suerte y montó una pequeña fábrica artesanal  para producir helados y adquirió  un carrito para venderlo de forma ambulatoria. —ahora verás mujer como levantamos cabeza con ese asunto, en la noche preparando el producto y  en el día para la calle por todos los repartos y hasta el parque de los caballitos. —Así lo haremos mi amor.                                       Con los primeros tambuchos con el helado de chocolate, fresa, vainilla y naranja piña, (el que prefería) para la calle. El carrito pintado de blanco combinado con rojo, el  rótulo que decía: El helado sabroso y la correspondiente campanita para identificar el producto.  En el día de estreno Pascual sale a correr suerte, camina y camina con la barquillita a 5 centavos, comienza por el kilo 12, de ahí a la Ranfla, sigue camino al reparto Escribano, carretera central hasta los caballitos.  Empujando el objeto rodante, agotado llega a la casa donde espera Mariaven,  tira el sombrero a la mesa, se deja caer cansado, pide un vasito de agua y un buchito de café, retira de la cintura la cartuchera para el dinero,  que va!. .  es el primer día  pero no fue bueno.  Pascua. . . cuando te des a conocer ya verás.  Mira mañana voy a salir yo quizás tenga más suerte, hay que poner melodía,  hacer como los pregoneros,  anunciando como checo el del maní tostado garapiñado.  Voy a decir,  — valla,  pruebe mi sabor de chocolate si prueba una barquilla se come diez o sino si pruebas mis sabores…!  No te arrepentirás y mañana querrás más. Bien temprano carrito en manos, el tilín de la campanita se deja escuchar a repetición, transcurre el día  y Pascual preocupado por Mariaven,  tenía la experiencia del día anterior empujando el pesado carrito,  —que va ! Con el día de ayer,  lo sabré yo…?  En horas de la tarde la campanita anuncia el regreso  de la barquillera.  Pascual la recibe,   ayuda al parque o el saludo cariñoso.  No se ve muy cansada pone la cartera en la mesa, se ve abultada Pascual complacido pregunta, cómo te fue? Te cansó mucho empujar el carrito?. Te moviste mucho?. Al ver la cantidad de dinero en la bolsa. . . Pero hiciste todo eso “de  helado.  -Bueno sí,   “de lado”  y diferentes maneras. . .  Apretaste mujer si las vasijas  vienen casi llenas.  Entonces como reconocer no es conformarse, Pascual repetía,  no dice lo mismo pero suena igual. 

Reconocer no es conformarse. Parte XIX

 Parte 2 y no es meteorológico. 

El tiempo, ese recurso natural del que nos corresponde a todos la misma asignación y no siempre podemos organizarlo (como ya expliqué anteriormente), en nuestro beneficio y con tantos depredadores como tantos refranes y frases del que ha sido inspiración para filósofos, científicos, poetas, cantores.  Exprimiendo  la memoria y de forma virtual dando para atrás que no es posible de otra forma propongo  algunas y estoy seguro al leerlas le vendrán más a la mente, en fin “Vamos por más“, como se aprecia en un letrero grande en la fachada de un almacén de productos agrícolas donde hace algún tiempo hay poco,  por la situación productiva y económica que por un tiempo el país ha enfrentado. Asunto a resolver en el tiempo. Entre las frases conocidas, recuerdo: Tiempo al tiempo,  a mal tiempo buena cara,  mejor esperar un tiempo,  el tiempo todo lo puede,  no perder el tiempo, eso no se puede comer antes de tiempo,  no pare hasta que le llegue el tiempo,  dame tiempo para pensar,  si lo llego a saber a tiempo,  vamos a ver el parte del tiempo,  todo tiempo futuro será mejor,  no me gusta el agua al tiempo,  el tiempo es oro,  eso necesita tiempo,  hace tiempo no te veo,  mientras más tiempo pase, mejor,  si el tiempo mejora la cosa mejora,  se puso mal el tiempo,  llevamos bastante tiempo, hay que tomarle el tiempo,  ya  veremos si con el tiempo y así podemos  gastar el tiempo, pero si podemos ganar tiempo con estas frases con las cuales se pueden expresar muchas ideas y resultan  un buen recurso no solo natural sino lingüístico con ahorro de palabras. Se puede reconocer y no conformarse, pero mejor dejarlo al tiempo.

sábado, 12 de junio de 2021

Reconocer no es conformarse. Parte XVIII

 El tiempo…todo el tiempo, recurso natural que le hacen perder. Diversas resultan las circunstancias que inciden en el uso que le damos al tiempo.  En ocasiones responden a nuestras posibilidades pero no es menos cierto que a veces segundas,  terceras y más personas lo determinan.  No son pocas en las que inciden la forma en que nos organizamos, valoramos y nos  dedicamos un poco de este Preciado bien.  En las condiciones actuales esto último no es que se nos hace difícil sino imposible. Generalmente el tiempo no nos alcanzará  para resolver las disímiles situaciones que nos retan. Lo puede corroborar si visualizó el  en estas páginas el tema “Vicisitudes de un viejito en el lindo Cabaiguán“. Historias como esa se repiten y repiten cada día. El tiempo un bien natural que nos acompaña hasta el último día de existencia. Filósofos, científicos, poetas se han ocupado del tema y se han inspirado en ese recurso preciado que consumimos segundo a segundo y no es posible almacenar. Es inagotable pero paradójicamente no lo es, no se repone no regresa, solo virtual en la memoria, no es posible reciclar ni siquiera intentar administrarlo. Se nos presenta veloz, invisible intangible e inmaterial. Se nos va no podemos detener y mucho menos dar para atrás. Me parece sea el único recurso que se nos regala en el día en la misma cantidad.  La cifra disponible es de 24 horas, es decir 1440 minutos y la cantidad de 86400 segundos. Lo único que puede intentar atraparlo  son las fotos donde podemos apreciar minutos pasados. El reloj para medir desde los de arena y sol hasta los digitales ligeros y hasta cósmicos. Se trata entonces de cómo evitar  que nos lo hagan perder innecesariamente, he ahí el problema fundamental de la filosofía del tiempo, a veces intentamos armar  estrategias para aprovecharlo al máximo. Diría hacer un uso más eficiente de ese recurso. Pero en realidad no se a usted pero a la mayoría se nos va en gestiones en colas, esperas injustificadas e injustificables, conversaciones insulsas, esperando un transporte en una parada de ómnibus, en las instituciones judiciales o de salud, en trámites burocráticos, (digo en Cuba)  y hasta lo increíble como se aborda en el tema del mercado en un Punto de Vista anterior, en los mercados en MLC donde te gastan el tiempo innecesariamente para el ciudadano convertido en cliente, donde no es posible adquirir  un producto en poco tiempo, porque el trámite del pago es demorado un ritual del  caraj. . . no solo pagar con la tarjeta, sino esperar lo inscriban en una lista con dirección particular, nombre y apellidos  y firmas, algunos clientes se demoran en ese asunto y si la cajera está escasa de vista públicamente debe dar esa información  que de acuerdo a la Constitución, viola la  identidad personal. De manera que segundos,  terceros y más le malgaste ese bien común ese recurso  como se dice no recuperable. Ayudemos unos a otros a hacerlo  más aprovechado. Reconocer  no es conformarse es posible y necesario hacer más eficiente ese recurso natural.

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