Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

viernes, 11 de febrero de 2022

Te comento: Triunfar…

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. Te comento: Triunfar…

Cuando vemos que triunfamos en algo que emprendemos o algún familiar o alguien allegado sentimos alegría por el resultado. En el caso personal, la sensación de haber superado obstáculos nos eleva la autoestima. La alegría o la euforia nos duran algunos días, poco a poco se va disipando y vamos por otro triunfo. Nunca has pensado qué significa un triunfo para ti y hasta si eres aficionado a un equipo deportivo o a un atleta favorito que obtenga una victoria?. En las parejas los éxitos se comparten y se maximizan. No es verdad? Los fracasos se minimizan. Se comparten las emociones y aparece la empatía hacia el proyecto que emprendiste. Teniendo en cuenta esa idea nos corresponde involucrar al par no solo en los momentos tristes, preocupantes, de estancamiento. Quién no los ha tenido?. Sino también en los de triunfos. No saber compartir un éxito, nos impide disfrutar de un mayor placer que el que se produce sin compartir. En los momentos de triunfo transmitimos energía positiva en las personas que nos rodean, perciben nuestro ánimo de celebración interior y nos acompañan en el disfrute del resultado. Le comento por experiencias. El no poder acompañar este estado nos causaría una percepción negativa de sí mismo que nos hará sentir empobrecidos frente a otros. Siempre que te encuentres en buen momento intenta ser generoso, agradecido. A veces pensamos que el triunfo es un estado ideal, todos desean estar en la piel del triunfador, pero no siempre es lo que parece, no es extraño que a veces se pierda más de lo que se gana. Es bueno pensar en eso antes de decidir cuál es el precio que debemos pagar por un proyecto, por una idea. Un consejo; evita emprender un proyecto que no responde a tu propósito en la vida. Se dice por acá que las personas se alegran de los triunfos de los demás. Pero que no sean superiores a los de ellos. Qué usted cree?

lunes, 7 de febrero de 2022

Curioseando, algo de historia y hasta las palabras cambian. -

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. Curioseando, algo de historia y hasta las palabras cambian. -

Yo como norma, como papa me alimento y cuido mi salud. Yo, como Norma, como papá, me alimento y cuido mi salud.

Como ven con el uso de las comas y la mayúscula las palabras cambian.

De la risa y la sonrisa te cuento: Estudiosos de este don natural sugieren que la mayoría de las risas cotidianas no son provocadas por chistes, sino que ocurren de manera espontánea. Se puede apreciar qué hay personas que hasta con un saludo ríen y en asuntos serios dejan escapar alguna que otra risa. Según los estudios, usted el otro y yo podemos sonreír unas 40 veces más que quien nos escucha. Casi ninguna persona logra sostener una conversación por seria que sea sin sonreír de vez en cuando. Ya vio que sí.

 Comience el día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo. - -No sé si conoce el mito del héroe?

Para muchos varones someterse a situaciones de riesgo puede definir la manera en que entiende qué es ser hombre, sobre todo adolescentes y jóvenes. Investigaciones al respecto reconocen la tendencia a exponerse a sucesos peligrosos con el fin de validar su “hombría”. Lo que se ha dado en llamar “mito del héroe”. - Ídolos de la moda.

Desde la Antigüedad en Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma, el cabello era considerado un símbolo de estatus de una persona y de virilidad o feminidad de los sujetos. De tal modo, peinados, arreglos y accesorios daban cuenta de la posición social, de ahí que en ocasiones se utilizaran pelucas, para cubrir caídas por diferentes causas. En: en Roma, el peinado de Augusto (27 a.n.e—14 de n.e) se reprodujo entre los romanos. Se trataba de un peinado aparentemente desordenado con mechones en la frente. Fue por el rey franco Pipino el Breve (715–768), en la Edad Media que se implantó la moda de los cabellos cortos. Para las damas los cabellos resultaban de mayor cuidado. Entre una cultura y otra combinaban los peinados, recogidos, sueltos, con raya al medio en dependencia de la época. Fue en época de Isabel I de Inglaterra que la moda se inclinó por peinados de rizos voluminosos. Ella estandarizó el uso de cabellos rojos por ser el color del suyo.

En la actualidad las culturas establecen los estilos, se transforman por las tendencias, las técnicas y los cosméticos. Finalmente tener una correcta y atractiva presencia requiere de esfuerzo y también buen gusto. Dejarse arrastrar por lo “último de la moda “, no siempre es lo mejor para mostrar un atractivo aspecto. De modo que las palabras, el viento, el tiempo, la moda cambia con pelucas o sin ellas. Ya lo dice un estribillo de una popular y profética canción del popular dúo Los Compadres, allá por la década de los 60-70, del pasado siglo: “Como cambian los tiempos Venancio. !Qué te parece!..

domingo, 6 de febrero de 2022

El viento, a favor o en contra.

Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El viento, a favor o en contra. —Hoy se me ocurre comentarle sobre el viento.

 Sopla de diferentes formas, apacible, inquieto, cálido, violento, susurrante o rugiente. Ese es el viento que nos acaricia, nos despeina, nos molesta, nos alerta a veces nos perturba. Está ahí, siempre presente para usted significa una cosa, para mí otra, y diferente para el otro. Para cada tipo de cosa tiene un sentido, para el navegante su razón, para el pescador representa algo, para el turista tiene su encanto, para un machetero en un campo de caña quemada al mediodía tiene otro. Es cierto que no podemos controlarlo, si es posible enfrentarlo y luchar contra él o aceptarlo tal cual. Podemos usarlo en nuestro favor buscando que nos impulse en la dirección correcta. Piense en un recorrido en bicicleta en camino largo pedaleando contra el viento, si es a favor, es otra cosa. Se imagina un molino de viento que tenga que bombear el agua para mitigar la sed de cientos de animales si falta el viento o la fuerza es poca que no mueve el aspa.

Qué pasaría si para conocer la dirección en que soplará y la veleta no gira. A veces hay que esperar que el viento cambie su rumbo.

De niño no recuerda haber tenido deseos de entretenerse empinando un papalote o barrilete, como también se le conocen y el caprichoso viento no aparece y era necesario correr y correr y no elevarse. Metafóricamente hablando usted no se ha enfrentado a toda clase de fuerza contraria a su deseo en batallas que de seguro no les favorecen. A veces ha sido mejor esperar con paciencia. Forzar los tiempos es intentar correr contra el viento y no conduce a buenos resultados.

Entonces lo que forzamos se quiebra, debemos saber escuchar y observar las señales, entender que no siempre el camino recto es el mejor. Pueden ser necesarios desvíos u otras rutas para llegar hasta donde deseamos. Es más inteligente alcanzar la meta en buenas condiciones que forzar situaciones por no esperar el momento oportuno o favorable. Recuerde, el viento sopla para todos pero es necesario esperar la ocasión propicia y no desesperar. El buen marino resguarda en el puerto cuando el viento es demasiado fuerte y no arriesga su embarcación. En ese proceder hay una enseñanza. Somos el bien más valioso, esperemos los buenos vientos, pero también podemos como le he comentado en otras ocasiones aprendido de mi abuelo, “si no puedes cambiar el viento, ajusta las velas “. 

martes, 1 de febrero de 2022

Redecisión. -

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. Redecisión. -

—Hoy se me ha ocurrido utilizar este término, poco frecuente su uso, pero lo explico. Usted está a cargo de su comportamiento, está a cargo de tus pensamientos, tus sentimientos y tu cuerpo. Usted escoge sus propias acciones...Cuando decides leer un libro decides qué pensar del mismo. En tu mente eres capaz de discutir con el autor, puedes estar de acuerdo, puedes estar fascinado, pero de cualquier forma es usted quien decide lo que piensas. Cuando te despiertas de pronto con una idea nueva, eres tú quien tuvo esa idea en tu sueño (así es como concibo muchas veces lo que escribo). Si usted cree lo que alguien te comenta la decisión de aceptar esa creencia le corresponde. Sabe que escoges tu comportamiento, pensamiento y sentimientos y a veces puedes preguntar. —¿Quién está dentro de mi cabeza decidiendo la elección? Son muchas las veces que tomamos una decisión por mandato del padre o de otra persona significativa a veces no verbal, según los comportamientos, creencias y sentimientos de esos seres. Ahí está la redecisión. Se encamina a cambiar actos y decisiones tomadas que han venido afectando hasta el momento. La redecisión da cabida al concepto de que somos responsables de nosotros mismos y somos capaces de ser fuertes en la vida y en las relaciones. Entonces supone tomar una nueva decisión, distinta a la tomada anteriormente que fue apropiada en un momento. Es necesario realizar los cambios a partir de las experiencias. Por ello una manera de que cambie la gente es haciendo que modifique lo que decidieron en otro tiempo, en otro momento. ¿Qué quieres cambiar hoy?...

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