Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

jueves, 23 de diciembre de 2021

De la envidia y los envidiosos.

 Punto de vista. Reconocer no es conformarse. En lugar del cuento de hoy, les propongo, el tema de hoy.


De la envidia y los envidiosos. —Hay una frase popular, muy utilizada fundamentalmente por los más jóvenes “si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos hubieran”. Una actitud más pertinaz que el odio y más intensa que los celos, malditos celos. Se trata de un sentimiento tan antiguo como el hombre, y está considerado como el más deshonroso y vergonzoso vicio. Leí que Francis Bacon filósofo inglés al referirse al tema decía:” Gussno roedor del mérito y la gloría. También en la literatura se le ha dicho:”Pesar del bien ajeno”. Emoción que resulta fenómeno universal, no definida por una expresión facial específica; los psiquiatras y psicólogos expresan: Diferente a otros sentimientos, demostrar la envidia nunca ha supuesto una ventaja evolutiva. Expertos en el tema, reconocen que es un tabú social que se lleva en silencio porque supone una declaración de inferioridad. Nadie dice ser envidioso, pero como para justificar se utilizan diferentes excusas.

Investigadores en sociología indican que en esencia se debe a que no es más que una reacción ante el reconocimiento de un fracaso o una derrota. Intentando negar una frustración nos comportamos de diversas maneras, algunas ocasiones adoptamos conductas no adecuadas o erradas aún cuando dependan de la importancia que le demos al motivo de la envidia. Se envidia cuando se aprecia que otra persona tiene algo o disfruta de cosas que se desea intensamente o cuando otra persona logra un resultado que se nos hace imposible, en cualquier caso conducirá a un fuerte resentimiento de nuestra autoestima. Se ha planteado por investigadores que la envidia trae consigo el deseo de hacer daño. Es propia de los seres humanos y aparece en la infancia, no se conoce entre personas desconocidas o entre quienes tienen un abismo insalvable profesional o temporal. Se acentúa entre los que presentan o viven circunstancias parecidas, familiares, compañeros de profesión. Me comentaba un psicólogo “que el sentimiento de envidia se incrementa cuando se comprueba que el motivo que lo desencadena interfiere con el sentido de justicia de cada individuo “.Es posible confundir envidia con celos, pero no es lo mismo, se envidia los logros, éxitos y hasta los bienes y puede que hasta la pareja, pero no olvida que solo podemos ser celosos con algo que deseamos conservar. Y como decía El Quijote: “Todos los vicios, Sancho, traen un no sé qué de deleite consigo, pero el de la envidia no tal, sino disgusto, rencores y rabias... Entonces diremos, es un sentimiento universal que no reconocemos sentir. Creo que nunca lo he sentido, y usted?

martes, 21 de diciembre de 2021

Un breve cuento.

 Punto de vista. Reconocer no es conformarse. En el Cuento de hoy, un comentario inteligente y un breve cuento . -

En estos tiempos es más frecuente hablar de actuaciones torpes que de acciones inteligentes. No obstante hay un término relativamente nuevo, que vamos a comentar y resulta importante su aplicación en las condiciones en que nos encontramos. Se trata de la ”inteligencia emocional “. Término que cobró popularidad a finales de la década del noventa del pasado siglo, por el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, que la definió como la habilidad para controlar los sentimientos y emociones de uno mismo, y usar esa información para guiar acciones y pensamientos en beneficio propio.

 A partir de entonces se ha utilizado el término para referirse a rasgos y habilidades relacionadas con lograr el éxito en las relaciones tanto personal, laboral, estudiantil o en el medio familiar, y hasta para el manejo político. De tal forma, mientras más conocimientos tengas de tu persona y mejor control de tu actuación y en general con mas preparación podrás negociar y triunfar en tus propósitos y salir airosos en temas complejos. Entonces entender la inteligencia emocional como no exteriorizar el rencor, la ira, la molestia o el disgusto. Lo que no quiere decir que no seas sincero y claro en tus pensamientos.

Esos estados no dejan pensar con claridad, empañan las buenas intenciones e impiden el entendimiento. Se debe aprender que es posible experimentar emociones contradictorias respecto a alguien o algo, que es posible querer y aborrecer en momentos diferentes, se dice que es importante reconocer la existencia de combinaciones de emociones, puede ser mezcla de miedo y sorpresa, podemos sentir esperanza, como mezcla de fe y optimismo y por qué no la existencia de incredulidad o euforia. Y hasta como alguien allegado me comentó:..” si no puedes convencer, confunde”. Un consejo, tener inteligencia emocional está relacionado con la buena adaptación personal y social, así como es efectivo, afrontar un problema, (mejor o peor) que simplemente no afrontarlo.

 Así pues actuemos con inteligencia emocional .

El microcuento: por falta de inteligencia emocional, el hombre se encontraba en el área exterior del psiquiátrico, escuchaba como a coro los pacientes gritaban;...ocho, ocho, ochoooo!, sin control emocional y por curiosidad sube la tapia, al asomarse recibe una pedrada en la frente y el coro repetía:,

...nueve, nueve, nueveeee!



viernes, 17 de diciembre de 2021

Importancia de saber comportarse.

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El Cuento de hoy. -

Importancia de saber comportarse.

Como regla los adultos educados e inteligentes tratan de comportarse siempre, en presencia de otros adultos, de acuerdo a las reglas de urbanidad, se sabe la importancia de las buenas maneras. Sin embargo en el hogar, en las relaciones con otros miembros de la familia y con los hijos no siempre se preocupan por ajustarse a las reglas que demuestren su consideración y respeto hacia los sentimientos ajenos. Hay buenas maneras que deben estar presentes en la relación con los más pequeños, son importantes para ellos, o más de lo que puede ser para los amigos. Sabemos la sensibilidad de los niños y queremos que se comporten correctamente, pero no nos percatamos que los adultos no lo hacemos y frases y conductas que después hasta reprimimos se deben a nuestra actuación, y hasta llegamos a cuestionar el papel de la escuela, al menos esa apreciación es posible tenerla en los momentos actuales, hay conductas perjudiciales que deben evitarse, la intención no es ofrecer un curso de psicología infantil pero si ofrecer algunas consideraciones al respecto producto a la experiencia pedagógica. Trata a sus amigos con cortesía, pero no trates de entablar “verdadera amistad”. No invadas su espacio. Delante de ellos evita alabarle demasiado, podrías crearles situaciones molestas, y exponer a burlas. Tampoco delante de adultos y no sean sus amigos, podrás apreciar que se sienten incómodos. Procura que los amigos, las madres de los amigos y maestros te vean con buena apariencia, presentable. Los niños se sienten avergonzados de padres descuidados. En investigaciones sobre el tema, ofrécele ayuda cuando lo necesite, pero con tacto, utiliza tu capacidad de percepción y tino para proporcionar la ayuda exacta, cuando haga falta, sin que tenga que pedirla. No comentes a tus amigos y familiares algunas de las manías o gustos delante de él, he visto que a los niños no les gusta ser tema de conversación y si ya adolescente, menos. No mientas frente a él. Le hace sentir mal que sus padres o familiares allegados mientan descaradamente o tomen conductas que no son verdaderas, le hacemos daño, y si se ha comentado o hablado mal de esa persona mucho menos. Estas son algunas reglas muy elementales, lo más importante es saber que no debemos lastimar la sensibilidad de los niños, ni pedirles que hagan lo que le digan y no lo que vean hacer, un gesto una actitud puede más que un millón de palabras. Recuerda que “sin grises en el cielo, no hay arcoíris.” —Papá, donde está la tarjeta del dinero? — Pues mira hijo, me la han robado.

— Pero papá, y no lo has denunciado?. .—Pues mira mi hijo, he estado sacando la cuenta y me conviene más que la tenga el ladrón a que la tenga tú madre...!

jueves, 16 de diciembre de 2021

Quitando la piedra, se quita el tropezón.

Punto de vista. Reconocer no es conformarse. En lugar del cuento de hoy, les propongo un comentario.

Hace algunos años, escuché lo que puede ser una frase para pensar o un refrán, de momento me llegó a la mente y a partir de ahí conformé el comentario, en cuestión se trata de:..”Quitando la piedra, se quita el tropezón.” Quien puede negar no sea así, lo que ocurre es que dicho así es fácil, pero...En el transcurso de la vida a todos se nos presentan situaciones y decisiones que tomar o cambios que enfrentar. Nos damos cuenta de que las “cosas” cómo están no pueden seguir, es posible que haya situaciones de las que nos tengamos que hacer cargo, es ahí donde nos toca probar nuestra capacidad y fortaleza para seguir adelante y continuar el camino de manera diferente a como lo venimos haciendo. Conscientes o no lo que vivimos y de manera especial como lo vivimos desde lo más insignificante hasta lo de más complejidad se debe a nuestras creencias, formas de pensar confianza en sí mismo que nos conducen a hacer frente a los hechos o aceptar la realidad, dejar que otros decidan por nosotros o tal vez esperando que el tiempo decida por sí solo.

Sea cual sea y por lo que fuere, solo depende de nosotros la manera de encarar lo que está sucediendo. Es por ello que precisamente toma importancia el ser cada vez más consciente de cómo pensamos, actuamos y decidimos haciéndonos responsables de las consecuencias y resultados ya que de nuestra conducta depende que nos podamos sentir mejor o peor. Nosotros, usted y yo, debemos decidir ante cada hecho, elegir las vías y formas para enfrentarnos, en fin dese cuenta que a cada momento debemos estar decidiendo. —No le parece? Cuántas veces se ha dado cuenta de qué hay cosas que ya no funcionan?, puede ser un proyecto, un trabajo, una relación y no obstante seguimos ahí estancados inconformes, disgustados por no tomar una decisión y promover el cambio. Pudiera ser por costumbre, por no salir de la zona de comodidad, por temor, falta de confianza, complacer o priorizar necesidades de otros, aceptar lo conocido y no correr el riesgo por alcanzar o lograr que la “cosa” fuera como nos gustaría o nos proporcionara más satisfacción.

Hace algunos días traté el tema sobre no dejar para después lo que debe ser hoy. De no ser consecuente con nuestros pensamientos terminamos causándonos mucho daño, manteniendo por más tiempo lo que ya no nos aporta nada, le sugiero que le escriba una carta al miedo, y le diga para que quiero tener lo que nada me va a aportar.

Está la posibilidad de pensar que estamos ante situaciones complejas y difíciles y no hay otra opción, las aceptamos y nos ponemos en posición de tolerancia y lo mejor que podemos hacer es sentirnos vulnerables y sin voluntad para transformarlas, actitud esa, aunque nos cueste entenderla es producto también de nuestra decisión, la de permanecer en el lugar y quedarnos en el sitio y en las condiciones que nos provocan insatisfacción.

Ante situaciones críticas, podemos optar cómo aceptarlas, con amor, conformidad, como aprendizaje, como tragedia y que solo nos queda el padecimiento. Lo que pretendo demostrarle es que todo, lo positivo o negativo, lo favorable o no, podemos enfrentarlo de formas diferentes, siempre hay más de una opción, lo que resulta significativo y no pierda de vista.

 No obstante como dice el refrán, “Quitando la piedra, se quita el tropezón “, esencia de Lecciones de Filosofía.


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