Lecturas para el alma, la meditación y la risa

Lecturas para el alma, la meditación y la risa
Por: José Francisco Martínez Ortiz

domingo, 5 de septiembre de 2021

Los Gorriones en Sancti Spíritus

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. Continuamos con Sancti Spíritus, tierra de leyendas y de tradiciones, les cuento anécdotas y hechos por ahora del siglo XIX que no todos los nacidos en ese territorio conocen.

 La falta de información adecuada hizo pensar que la introducción del gorrión español era la causa de la epidemia de viruela maligna. “...algunos vecinos se quejan de que multitud de gorriones hacen sus nidos en los aleros de las casas, en los patios interiores e infectan los hogares de molestos piojillos... ”( Archivo Provincial de Historia). Con anterioridad la epidemia había azotado la ciudad cuando el gorrión aún era desconocido. Para los estudiosos y no, de esta disciplina les digo que dicha ave fue introducida en América (EE.UU.) en 1850 como de utilidad a la agricultura; pronto se dieron cuenta que era todo lo contrario e intentaron eliminarlo. En Sancti  Spíritus  se conoció en 1871 cuando un furibundo español nombrado Francisco Carús soltó en la Plaza de Armas (hoy parque Serafín Sánchez) decenas de la avecilla con el propósito de que ahuyentara a las aves del territorio que poblaban la plaza, alegrando con sus trinos y colores el entorno. Carús logró su propósito el gorrión por sus características desplazó al resto de las aves, se apoderó del territorio y ni canta ni tiene belleza. Les cuento que el gorrión se tuvo como símbolo en las Fuerzas Armadas españolas, incluso se conoce que un gorrión muerto ocasionalmente fue objeto de honras militares, la Iglesia Católica le celebró misa llamada de cuerpo presente y se entonaron cánticos sagrados; rindiéndole el Capitán General de la Isla y altos oficiales de los cuerpos armados y eclesiásticos, honores póstumo al diminuto símbolo español. Interesante verdad la historia del gorrión en Cuba. Cualquier duda con su presencia la aclarará con el documental, “La Guerra contra los gorriones en China “. Hasta la próxima.

sábado, 4 de septiembre de 2021

El cuento de hoy. De Sancti Spíritus la Feria

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. De Sancti Spíritus la Feria y cosas curiosas de finales del siglo XIX. En algunas ciudades de Cuba en el siglo XIX, ya existían Ferias exposiciones agropecuarias, y el 11 de marzo de 1882 el Ayuntamiento de Sancti Spíritus aprobó organizar la suya para que el pueblo yayabero contara con su recinto ferial atendiendo a las riquezas de este importante renglón de la economía. Se escogió el terreno de los Jardines del Acueducto, el reglamento era originalísimo y se establecían premios a los expositores de ganado vacuno, ovino, caballar y asnal, aves de corral y otros. Se premiaban los caballos por categoría, mejor trote, marcha, paso y galope y premios a la vaca más productiva, ordeñadores más hábiles y cruces de ganado. Los días escogidos para la feria fueron los de San Juan o Santiago (tradición que se mantiene), por la asistencia de forasteros de todo el centro de la Isla. Con el tiempo se programó para los días de Pascua, por el clima más fresco. Se creaba un jurado para la premiación. De esa forma en 1889, se premió la inteligencia y el trabajo creador. (Con ese ejemplo aprecio la génesis de la ANIR). Les muestro el resultado. —Medalla de Oro al farmacéutico Francisco de J. Rabel por sus preparados medicamentos anticatarrales.

—Medalla de Plata al Central Tuinucú por sus excelentes aguardientes de 22 grados. —Premio Especial al artesano Manuel Vázquez por su práctico porrón de barro.

—Medalla de Oro a Domingo Galliano por sus magníficos cueros curtidos.

 —Medalla de Plata a Joaquín Villot por sus útiles cepillos; y por último Medalla de Oro al también artesano Clemente N Verson por su aparato de taladrar hierro. En la actualidad la Feria Agropecuaria, continúa, sin el esplendor que alcanzó en el siglo XX con opciones recreativas diversas. Sigue compartiendo ahora con el Carnaval, sustituto del insustituible “Santiago espirituano”.

viernes, 3 de septiembre de 2021

De Jiquima, una reseña.

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. De nuevo regreso al poblado de Jíquima de Peláez, con innumerables historias, anécdotas y fuente de curiosas narraciones, que algunas aparecen en los libros de mi autoría y les propongo leerlo. No obstante de esos años finales del 60 le comentaré estampas que conocí y de cierta manera participé en su desarrollo. Hoy les contaré sobre otro de los personajes de esa época que tuvieron una activa participación en la vida social del poblado. Se trata de un activo auxiliar de de la Policía, figura que recorría el poblado atento a las violaciones de la ley, protección de las actividades festivas. No usaba el uniforme de la institución sino a veces el pantalón verde olivo y camisa azul de mezclilla (de las conocidas como de milicia) o viceversa, como se dice. A la cintura un revólver 45 en una funda de la época colonial, no doy fe de que el artefacto disparara, pero lo acompañaba.

El susodicho auxiliar era iletrado, y padecía del mal de párkinson, pero disponía de una voluntad de acero, no vistas en otras personas. Lleva al bolsillo un lapicero junto al talonario de multas y en los otros algunos tabacos criollos, y el que nunca dejaba apagar. Como su colega de armas, el haitiano Andrés, pasaban de los 70 años. Actitud de ambos que pudiera resultar paradigmas. En fin, ante tal actuación en la aplicación de multas, generaba semanal o quincenal decenas de citaciones para juicios en el Tribunal Municipal de Cabaiguán. La casa donde vivía el maestro, el lugar elegido por el miembro de la autoridad para identificar las personas a quienes debía entregar la boleta para presentarse a juicio. Tenía una memoria excepcional, se conocía a todos los ciudadanos del poblado y sus alrededores, organizaba por rutas y a cumplir la tarea. Así una y otra vez, se repetía la operación. Uno de esos días en la medida que el maestro leía la citación decía: ese es el chino, esa es pa’ lele, es pa’ chelo el de los Tramojos y así llega una para Agrispino Pérez; espérate maestro lee otra vez. Si ese soy yo...!pero yo no he cometido delito!, fíjese para si es alguna reunión. No, dice que el juicio es por daños a la propiedad social. Mordió el cabo de tabaco, quedó pensativo y no entendía la causa de la citación. Mire, tranquilo Agrispino. Piense, piense primero. Unos minutos de reflexión, ah ya sé, ese fue Puya, hace como 15 días lo estaba casando con la yegua suelta en el maíz allá por el Cartelón, lo pesqué con la prueba en la mano, le di el talonario y el lapicero y le dije: —mira Puya ponte tu mismo la multa, escribe claro que yo sé que tú no tienes buen grado y ponte 50 pesos pa’ que salgas bien... y el muy degenerao puso mi nombre y no el de él…,me la va a pagar. Sirva esta anécdota como recordación a personajes como Agrispino, páginas ocultas de historia de una época.

jueves, 2 de septiembre de 2021

!Alto tres vesas!, El cuento de hoy

 Punto de Vista. Reconocer no es conformarse. El cuento de hoy. Jíquima de Peláez, un poblado al centro-norte de la provincia de Sancti Spíritus, al que llegó este autor en el año 1966, el caserío le parecía un pueblo del Oeste, casas altas de madera, algunas del llamado tabloncillo y techos de zinc, en la única calle los quitrines y carretones tirados por caballos y jinetes con el atuendo de vaqueros ofrecía la imagen de películas. A esa comunidad arriba como maestro primario, los alumnos (as) prácticamente tenían la edad del educador, pero se establecía una magnífica relación entre estudiantes y la familia, el lugar sirvió de base para el desarrollo y formación académica del maestro y propició el encuentro de la compañera de la vida, quien tuvo como profesión la carrera pedagógica y la formación de un hogar, de tal forma resulta la presencia en el poblado donde reside hasta el inicio de la década del 80, identificado ya como jiquimeño. De ahí toma anécdotas, historias y leyendas como presidente de la Comisión Municipal de la especialidad además de las vivencias entre isleños que sirvieron como elementos para el libro publicado en Amazon “Manuel y Musiño Andanzas por el veguerío”, fabulaciones y refranes. Y junto a vivencias del poblado donde había nacido, surgió el libro inédito “Estampas del Barrio“ con elementos biográficos y fabulaciones, de las que algunas de ellas se publicarán versiones en esta página . En esos primeros años del 60, las conocidas milicias se encargaba del cuidado y protección de las instalaciones del Estado, en el entonces una tienda del Pueblo en el centro del poblado era custodiada por un haitiano de edad avanzada miembro de las MNR. En la tarde el jefe de ellos le entrega un fusil con sus peines de bala y le orienta: Mire miliciano ud es el responsable del cuidado de la tienda. (En la parte posterior o patio existía un solar yermo), esté atento, ante cualquier ruido, de el alto tres veces, y si no responde métale balas. !Entendido!. -Si jefe ya ta clara.

Sobre las dos de la mañana el poblado despierta alarmado por el tiroteo. Y el miliciano gritaba: Lo bandio asalta la comercia...! Había cumplió la orden de jefe, dijo..., !alto tres vesas!

La yegua del jefe de milicia que pastaba en el solar de la tienda amaneció balanceada.

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